Hernández y Blanco, de penal, complicaron la clasificación de Francia, que nunca encontró el juego frente a los americanos. Fue 2 a 0 en un partido con poco de fútbol y mucho de pelea.
Los lusos y africanos aburrieron con un 0-0. Cristiano pegó un tiro en el palo y en los Elefantes entró Drogba, que se recuperó de una fractura de cúbito. Salvo eso, ofrecieron poco y nada.
Fue un partido de ida y vuelta. Eslovaquia, debutante en este Mundial, ganaba por 1 a 0. Pero Nueva Zelanda no se dio por vencido y consiguió el primer punto en una Copa.