Timerman pidió a la Cámara que confirme el rechazo a la denuncia de Nisman

Política

Los abogados del canciller presentaron un escrito ante la Sala I de la Cámara Federal porteña en el que califica de "temeraria" la denuncia de Nisman y reclaman la confirmación de la desestimación dispuesta por el juez Rafecas.

La defensa del canciller Héctor Timerman pidió este jueves a la Cámara Federal porteña que confirme la resolución del juez Daniel Rafecas en la que desestimó la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra funcionarios del gobierno por supuesto encubrimiento del atentado contra la AMIA. El canciller calificó de "temeraria" la acusación de Nisman y negó absolutamente la existencia de un plan destinado a facilitar la impunidad de los iraníes acusados.

Los abogados Alejandro Rúa y Graciana Peñafort, defensores de Timerman presentaron un escrito ante la Sala I de la Cámara que deberá definir si se abre o no la denuncia de Nisman, ya que el fallo de Rafecas fue apelado por el fiscal Gerardo Pollicita y sostenido por el fiscal general Germán Moldes.

Para los letrados toda la prueba documental que hay en el expediente es "contundente" para que se confirme la inexistencia de delito, por lo que consideraron "inútil" y "sobreabundante" la producción de otras medidas de prueba como las que pidió el fiscal Pollicita.

"La temeraria denuncia por el delito de encubrimiento, a través de un pretendido plan criminal secreto que habría estado destinado a la desincriminación de los iraníes imputados, pierde toda virtualidad con la mera lectura de los documentos, los que constituyen piezas objetivas que destruyen la construcción de la denuncia presentada por el doctor Nisman, para lo cual resultan además definitivamente suficientes", indica la presentación.

En el escrito los letrados explicaron la finalidad del Memorandúm de Entendimiento con Irán como "instrumento de cooperación jurídica internacional" ante los infructuosos y numerosos pedidos enviados por el gobierno a ese país desde los inicios de la investigación.

Se recordó que la competencia asignada a la Comisión de la Verdad, y los fines que inspiraron su creación, "en nada compromete el regular desarrollo de la función judicial. No estamos en presencia de una comisión especial prohibida por el art. 18 CN, ni tampoco la decisión del Congreso saca la causa de su juez natural".

"En consecuencia, no se puede afirmar que la Comisión lleva labores propias de la autoridad judicial que dirige el proceso, menos aún entonces considerar la constitución de dicha Comisión como parte de un plan destinado a facilitar que los imputados iraníes se sustraigan del imperio de la justicia argentina", sigue el escrito presentado por el canciller.

En la presentación se realizó un resumen del intercambio epistolar entre la Cancillería argentina e Interpol luego de la suscripción del Memorándum de Entendimiento, el que demuestra que tanto las autoridades del Gobierno argentino como las del organismo internacional "tuvieron en claro que el estatus de las notificaciones rojas permanecería inmodificable".

Además se resaltó que el juez competente en la investigación de la Causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral ha negado públicamente que el Poder Ejecutivo lo haya consultado o bien le haya requerido el cese de dichas notificaciones rojas.

La defensa del canciller reprodujo las conclusiones del juez Rafecas en cuanto a que ninguna de las dos hipótesis de delito sostenida por el Fiscal Pollicita en su requerimiento, se sostienen mínimamente. Una, la Comisión de la Verdad, porque el presunto delito nunca se cometió; y la otra, que es la baja de las 'notificaciones rojas', porque la evidencia reunida, "lejos de sostener mínimamente la versión fiscal, la desmiente de un modo rotundo y lapidario, llevando también a la misma conclusión de la inexistencia de un delito".

Los letrados utilizaron las palabras del juez Rafecas que en su resolución sostuvo en forma categórica que "no existe una sola prueba, un solo indicio que conduzca a sostener la hipótesis fiscal, ciertamente agraviante y mortificante, de que Héctor Timerman haya siquiera instigado o preparado el camino tendiente a la configuración de un encubrimiento en el atentado a la AMIA".

El magistrado en su momento descartó toda connotación delictiva sobre la baja de las notificaciones rojas. En especial, a partir de la carta de Timerman que envió a Interpol junto con la notificación del Memorándum, "en donde claramente refuta la denuncia de Nisman, y que fue corroborada por otros documentos y expresiones públicas del Secretario General de Interpol".

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