"Si viene una segunda ola paramos las clases presenciales 10 o 15 días": el audio de febrero de Diego Santilli

Política

El vicejefe de gobierno porteño había reconocido al inaugurar el ciclo lectivo que las clases presenciales se suspenderían por dos semanas en caso de registrarse una segunda ola de contagios.

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires, con Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli a la cabeza salió de lleno a criticar la decisión del presidente Alberto Fernández de suspender por 15 días las clases presenciales ante el vertiginoso avance de la segunda ola de contagios de coronavirus Covid-19.

"No hay aula más peligrosa para los chicos que un aula cerrada" disparó este mediodía Rodríguez Larreta al cuestionar la decisión del gobierno nacional al tiempo que prometió hacer todo lo que esté a su alcance para que el próximo lunes "los chicos puedan ir a clases".

Los tiempos políticos y los resultados de los focus group que tanto consulta el macrismo para adoptar sus decisiones políticas pudieron más que las convicciones y cuidados que tanto enarbolan apenas pocas semanas atrás.

Santilli Febrero 21

Es que el propio Santilli anticipaba en febrero pasado que debería tomarse, ante la irrupción de la segunda ola de contagios, la medida que hoy denosta al calor de la necesidad de capitalizar políticamente la grieta ante medidas antipáticas.

Fue el 18 de febrero pasado, al día siguiente del inicio del ciclo lectivo cuando en diálogo con Juan Amorín en FutuRock admitió que ante una eventual segunda ola de contagios se iba a tener que suspender momentáneamente la presencialidad.

"Si viene la segunda ola, tal como los especialistas vienen determinando, o como le pasó al hemisferio norte, como vemos en Europa, Estados Unidos y otros países, ahí tendremos que tomar una interrupción de 15 días, 10 días, lo que la autoridad sanitaria defina como ha hecho todo el resto del planeta" dijo Santilli el 18 de febrero pasado, menos de tres meses más tarde y con la segunda ola ya convertida en una realidad aquella convicción parece haber quedado en la nada.

Dejá tu comentario