La Presidenta mantendrá esta tarde un encuentro con Akishino, el segundo hijo del emperador. Un experto en ceremonial explicó a minutouno.com cómo se espera que actúe la mandataria.
"Che, majestad", aún resuena el modo en que el ex presidente Néstor Kirchner se dirigió al rey Juan Carlos mientras lo tomaba del brazo y le indicaba la excelente vista durante un paseo por El Calafate. Así, con sus mocasines, saco desabrochado y birome Bic, se supo ganar la simpatía de muchos y la crítica de otros tantos.
¿Cómo deberá manejarse Cristina en su encuentro con Akishino, tercero en línea de sucesión real? Algunos consideran que por tratarse de un representante de la dinastía reinante más antigua del planeta, la mandataria debería aferrarse a cuestiones protocolares estrictas. Sin embargo, hay muchos factores a tener en cuenta, ya que se trata de una jefa de Estado que recibe a un segundo en línea sucesoria. Además, en el encuentro ella juega de local y bajo reglas de conducta occidentales.
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"Seguramente la Presidenta marcará la forma en que quiere ser saludada, porque es ella la anfitriona", afirmó el profesor de ceremonial y protocolo Rubén Gavaldá y Castro en diálogo con minutouno.com. Consultado sobre si el apretón de manos podría interpretarse como una falta de cortesía, afirmó: "La mandataria no es súbdita del Imperio japonés, podría mantener algunos protocolos especiales como en su visita al papa Francisco, porque uno busca agradar a los que vienen de visita. Pero no debe mostrar sumisión".
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En tal sentido, explicó que en Japón tienen el más alto rango de la nobleza, que es el de emperador, y detalló que ante ellos se suele hacer una "leve reverencia con una inclinación de cabeza en forma de saludo, que la hacen hasta otros soberanos, por cortesía". Por ejemplo, "si la Reina de Inglaterra visita a Akihito debería hacerlo", enfatizó.
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Sin embargo, aclaró que en este caso si Cristina elige el apretón de manos "no sería errado, porque es la única forma occidentalmente tomada como válida". Asimismo, insistió que para analizar protocolarmente el saludo "hay que tomar en cuenta varios factores", entre ellos, toda la carga histórica que tienen los japoneses, su concepción de ser una casa imperial y otros "trasfondos significativos", como que "en términos porteños, son muy machistas y relegan a la mujer a un segundo plano".
En el encuentro "primará la sobriedad y la parte visible de la prensa y de la comunicación estará medianamente cuidada", vaticinó Gavaldá y Castro, quien recordó que como la Presidenta está en un "luto atenuado -que implica el uso de blanco y algunos tonos como el gris y el violeta- estará acorde a la visita, vestida en colores sobrios".
El presidente español, Mariano Rajoy, fue recientemente criticado por medios locales a raíz de su saludo al emperador Akihito, que se llevó a cabo en el Palacio Imperial de Tokio. "Eso de que Rajoy haya dado la mano al emperador nipón como si estuviera saludando al portero, está no sólo fuera de lugar, sino que puede llevar a los japoneses a considerarlo como una falta absoluta de respeto hacia su jefe de Estado", apuntó un duro artículo de elmundo.es.
Lucía Aisicoff
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