Dos mujeres irán a prisión por robar a un bebé durante la dictadura
Una cumplía funciones como médica de la Policía Bonaerense, la otra es la mujer que lo crió. Recibieron entre 5 y 10 años de prisión.
La médica policial fue condenada este jueves por el TOF a la pena de 10 años de prisión tras ser también calificada de "cómplice del genocidio" que impuso la última dictadura militar.
sustraído a sus padres, en concurso ideal de sustracción de identidad y la falsedad ideológica de instrumento público del certificado de parto y el certificado de nacimiento y falsedad ideológica de instrumento público destinado a acreditar la identidad de personas, DNI.
El fiscal Gerardo Fernández se mostró disconforme con las penas, ya que fueron notoriamente menores a los 10 años pedidos para Molina y los 12 para Manacorda. "No conocemos aún los fundamentos, destacamos lo de cómplices de genocidio para ambas por el traspaso de un niño a otro, que no lo habíamos pedido en ese sentido", afirmó.
Por su parte, la abogada de Abuelas de Plaza de Mayo, Colleen Torres, quien había pedido la pena de 13 años para Molina y 19 para Manacorda, expresó que "nos parecen poco las penas, será cuestión de apelar a Casación, pero estamos muy contentos con la condena por genocidio".
"Es algo novedoso, es la primera vez que condenan a un civil por el delito de cómplice de genocidio y específicamente al genocidio en su particular forma de traslado forzoso de un grupo a otro", destacó a esta agencia.
Horas antes de oírse el veredicto, Silvia Molina pidió perdón a Sebastián Casado Tasca y aseguró que "no sabía sus orígenes. No hubiera tenido a un chico robado, con una familia que lo estaba buscando". Por su parte, la médica Manacorda, con la voz quebrada, afirmó que "lamento que con mi firma haya causado tanto daño".
"Lo hice bajo presión" aseguró en alusión a la firma del certificado de nacimiento que permitió que Sebastián Casado Tasca haya sido inscripto como hijo de Silvia Molina.
Sebastián Casado Tasca, quien no asistió a la lectura del vererdicto, recuperó su identidad en febrero de 2006. El joven nació en marzo de 1978, cuando su madre Adriana Leonor Tasca, estudiante de derecho secuestrada en La Plata a fines de 1977 cuando tenía 5 meses de embarazo, estaba cautiva en el centro clandestino de detención conocido como La Cacha.
Tasca permanece desaparecida, al igual que el padre de Sebastián, Gaspar Casado, también estudiante de derecho secuestrado junto a su esposa, quien, según testigos, estuvo detenido en la ESMA.
Tras dar a luz, el niño fue entregado por un oficial de las Fuerzas Armadas a un matrimonio allegado, integrado por Angel Capitolino y Silvia Beatriz Molina, quienes lo inscribieron como hijo propio, con el nombre de Sebastián Capitolino, con una partida de nacimiento falsa firmada por Manacorda, médica de la policía bonaerense que se desempeñaba en la División Sanidad de la fuerza.
Las Más Leídas




Dejá tu comentario