Día de la Memoria: los libros prohibidos por ignorancia de los dictadores genocidas
A 50 años del golpe de Estado y en el Día de la Memoria, un informe repasa la brutal quema de libros y la increíble ignorancia de los censores de la época.
Día de la Memoria: los libros prohibidos por ignorancia militar
En un nuevo Día de la Memoria, es fundamental recordar que el terrorismo de Estado perpetró un verdadero genocidio cultural. Según un detallado informe publicado por la agencia ANRed, la cúpula militar no solo desapareció luchadores, sino que implementó una sistemática política de destrucción de la literatura nacional e internacional.
"La cuba electrolítica" y otros libros prohibidos por burradas
Aunque existía un plan sistemático centralizado en el Ministerio del Interior para controlar la cultura mediante los llamados "biblioclastas" (destructores de libros), muchas censuras dejaron en evidencia la profunda ignorancia y paranoia de los jerarcas militares. El artículo de ANRed señala que el accionar represivo también tuvo episodios marcados por la completa falta de lectura y comprensión.
El ejemplo más ridículo que expone el informe es el de "La cuba electrolítica". Los censores prohibieron este inofensivo manual técnico de física creyendo que su título hacía apología a la Revolución Cubana de Fidel Castro. Ignoraban por completo que, en términos científicos, una "cuba" es simplemente un recipiente rectangular utilizado para realizar operaciones químicas.
IMPORTANTE: Día de la Memoria: Jorge Rafael Videla murió sentado en un inodoro tras un malestar gástrico
Otro caso de persecución irracional fue el de "Cinco Dedos", un libro infantil escrito en Alemania Occidental. Fue censurado porque su trama narraba cómo una mano verde perseguía a los dedos de una mano roja que, para defenderse y vencer, se unían formando un puño colorado. Por haber publicado este inocente cuento, el director de Ediciones de la Flor, Daniel Divinsky, estuvo detenido 127 días a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
Día de la memoria: el feroz ataque a la literatura infantil
Tras el golpe de Estado, el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional puso un énfasis especial en "cuidar" a los niños de lo que consideraban una ofensiva ideológica en las escuelas. Obras maravillosas como "Un elefante ocupa mucho espacio", de Elsa Bornemann (que relataba una huelga de animales), o "La torre de cubos", de Laura Devetach, sufrieron la censura por decreto bajo el argumento oficial de que agraviaban "a la moral, a la Iglesia y a la familia".
Como señala el investigador Hernán Invernizzi en la publicación de ANRed, el destino final de estas obras era el fuego, buscando borrar el pensamiento crítico. El 30 de agosto de 1980, la policía bonaerense llevó a cabo la mayor y más triste pira de la historia nacional al quemar en un baldío de Sarandí un millón y medio de ejemplares pertenecientes al Centro Editor de América Latina.
Se cumplió así, con escalofriante exactitud, la histórica advertencia del poeta Heinrich Heine: "Allí donde se comienza quemando libros, se termina quemando hombres".
Las Más Leídas







Dejá tu comentario