La idea sería robustecer a los actuales intendentes del FR que pueden perder sus cargos y sumarle votos a los macristas para lograr imponerse ante caciques K.
Según publica Ámbito Financiero, el PRO y el Frente Renovador estudian un acuerdo que incluye beneficios y sacrificios. El"affectio societatis" entre Sergio Massa y Mauricio Macri surge a partir de urgencias recíprocas: reforzar la custodia de la boleta de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, donde Massa tiene su principal plataforma política, y a la vez alambrar las intendencias del Frente Renovador donde el Frente para la Victoria amenaza con chances de dar un zarpazo a partir de los resultados de las PASO de agosto.
Las negociaciones, según el matutino, se dan en las segundas líneas. Los referentes del PRO y del FR están analizando los escenarios de posibles acuerdos de cara a las presidenciales del 25 octubre y al eventual balotaje. Los intendentes massistas repartirían y cuidarían la boleta de Macri Presidente a cambio de que la estructura amarilla disuelva el armado de sus candidatos locales para garantizar la continuidad de los alcaldes del FR que sacaron más votos que los postulantes PRO a las intendencias.
Los principales perjudicados de esta estrategia electoral podrían ser algunos referentes del Frente Renovador que deberán bajarse para dejar su lugar a los candidatos del PRO. Por ejemplo, el massismo estaría dispuesto a sacrificar a Walter Queijeiro en Quilmes para lograr que el mediático cocinero del PRO, Martiniano Molina, el opositor más votado del distrito, le arrebate la intendencia a Francisco "Barba" Gutiérrez.
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