Una encuesta revela que hasta los que quieren cambio piden continuidad

Política

La consultora Ibarómetro realizó un estudio basado en la ideología de los argentinos y concluyó que los ciudadanos se ubican más del lado de la centroizquierda. Quizás, eso sea lo que motivó a Mauricio Macri a dar un giro discursivo.

A poco más de dos semanas para las PASO, un sondeo nacional realizado por Ibarómetro revela que hasta los argentinos que quieren un cambio piden continuidad tras las elecciones generales.

Ocho de cada diez argentinos creen que el Estado debe ser el principal responsable de asegurar el bienestar de la gente. Ésa es la opinión no es sólo de quienes votan por el Frente para la Victoria (FpV) y están a favor del continuismo, sino que en una proporción igual (81 por ciento) opinan los que están a favor del cambio. Así lo publica este jueves el diario Página 12.

Tal vez, estos datos explican el cambio sorpresivo en el discurso de Mauricio Macri, quien en los últimos días afirmó que en caso de llegar a la Presidencia mantendrá YPF, Aerolíneas Argentinas y las AFJP bajo la órbita estatal.

La consultora Ibarómetro preguntó sobre el papel del Estado, si deben seguir los juicios por crímenes de lesa humanidad, con quién debe aliarse internacionalmente el país, cuánta presencia debe tener el Estado en la economía, qué es exactamente la libertad y el acuerdo o desacuerdo con el matrimonio igualitario, la despenalización de drogas, el aborto y la política frente a la inseguridad.

Sobre la base de las respuestas, concluyó que, en una escala donde cero es la derecha y diez es la izquierda, los ciudadanos se ubican en 5,9, es decir, más del lado de la centroizquierda.

En total, fueron entrevistadas 1200 personas en todo el país, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Las encuestas telefónicas se hicieron bajo normas ISO 9001:2000.

El director de la consultora, Ignacio Ramírez, señala que el estudio "permite vincular dos dimensiones: el plano visible del voto y el subsuelo invisible de valores y orientaciones ideológicas que explican, muchas veces, las preferencias políticas".

"Hay una primera cuestión que tuvimos en cuenta, la de que la gente se defina como continuista o cambista. Desde hace rato hay una suerte de empate, que se hizo fuerte hacia el cambismo a raíz de la muerte de Alberto Nisman en enero. Hoy, poco a poco, se ha ido deslizando levemente hacia el continuismo, que reúne al 49 por ciento de los encuestados frente al 47 por ciento de los cambistas. De cualquier manera, debajo del empate hay una constelación ideológica que marca una tendencia y su rasgo más saliente consiste en la extendida inclinación en favor de un Estado fuertemente activo", detalló.

En otro orden, el sondeo da cuenta de que existe una ventaja de la fórmula Daniel Scioli-Carlos Zannini porque es la única que representa, en forma explícita, la alternativa de continuismo, mientras que del otro lado hay distintas opciones.

El voto se divide en el cambismo e incluso se ubican de ese lado candidatos como Sergio Massa o Margarita Stolbizer o la izquierda, cuyos valores respecto del Estado y otras preguntas están muy lejos de la alternativa PRO. Esto es lo que marca el contenido de buena parte de las respuestas de la franja de cambistas.

En cuanto a la economía, el 71 por ciento de los ciudadanos cree que debe haber una fuerte intervención del Estado. Pero esta tendencia también está en los cambistas: el 61 por ciento, es decir una clara mayoría, se pronuncia por una activa intervención del Estado en la economía.

También es un concepto generalizado el respaldo a la Asignación Universal por Hijo, que encaja dentro de esa definición de que el Estado se debe ocupar del bienestar de la gente.

Cuando se le pregunta a la gente si los juicios por delitos de lesa humanidad deben continuar o no, una categórica mayoría de más del 70 por ciento afirma que los juicios deben proseguir. Pero incluso entre los que hablan de cambismo también son una clara mayoría –el 57 por ciento– los que sostienen que deben continuar los juicios por violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la dictadura.

"Lo que tiene de interesante el trabajo –señala Ramírez– radica en que pone en evidencia que las motivaciones electorales (cambio vs. continuidad) no descansan únicamente en consideraciones económicas, temas de agenda o aspectos ligados a la imagen de los candidatos. El virtual empate entre cambistas vs. continuistas refleja la presencia de dos hemisferios ideológicos en la sociedad argentina. Es decir, las motivaciones electorales descansan también sobre actitudes, valores e inclinaciones ideológicas. Considerando sus contornos generales, la sociedad argentina exhibe una fisonomía ideológica cuyo centro de gravedad se localiza en una zona céntrica escorada hacia valores de izquierda o progresistas. Además de la mayoritaria posición estatista, aparecen otros valores que también consiguen adhesiones dominantes, tales como el matrimonio igualitario. Es cierto que todo promedio esconde contrastes, enmascara desacuerdos y desde ya que hay miradas divergentes entre los dos hemisferios ideológicos", publica el matutino.

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