El PRO quiere limitar el derecho de protesta de los jóvenes

Política

El diputado Julián Obiglio presentó un proyecto de ley que promete generar polémica, a pocas semanas de que debute a nivel nacional el denominado "voto joven".

Mientras desde el Gobierno nacional se apuesta a hacer de la ampliación de derechos una de sus banderas fundamentales en el marco de la campaña electoral de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), desde el macrismo se avanza con un proyecto de ley que va en sentido contrario y promete generar polémica en los próximos días.

El diputado nacional del PRO, Julián Obiglio, presentó este lunes un proyecto de ley para prohibir la concurrencia de menores de 16 años a protestas sociales. La iniciativa prevé que "la autoridad pública o policial debe ponerlos (a los menores 16 años) a resguardo y arbitrar los medios necesarios para que sus padres, tutores o representantes legales los retiren del lugar" en que se desarrolle la protesta social, manifestación o marcha de índole partidario, sindical, social o política.

A pocas semanas del debut del denominado "voto joven" en elecciones nacionales el próximo 11 de agosto, el PRO intenta limitar el derecho de protesta de miles de jóvenes. Muchas de las políticas implementadas por el macrismo desde el gobierno porteño, en especial en materia educativa, fueron fuertemente resistidas por los propios estudiantes secundarios que respondieron con tomas de colegios como forma de protesta.

En diálogo con minutouno.com el diputado nacional por el Frente para la Victoria, Leonardo Grosso, criticó la iniciativa aunque admitió no sentirse sorprendido por el tenor del proyecto. "Viniendo del PRO no me parece nada raro que intenten avanzar en la restricción de la participación política, no acompañaron la ampliación del derecho al voto para que los pibes de 16 y 17 años también puedan expresarse en las urnas y nunca plantearon la participación política como un valor" aseguró Grosso.

"Preocupa que sigan insistiendo desde distintos sectores con proyectos que apuntan a limitar la participación política, que fomenten la restricción de la participación política que es un derecho que no conoce de edades" siguió el diputado y recordó que "esta no es la única vez que el PRO persigue a quienes participan en política, ya lo hizo cuando intentó establcer un 0800 para denunciar a aquellos alumnos que participen en política en las escuelas".

Grosso alertó a este medio que "detrás están los grupos económicos que usan al PRO como mascarón de proa porque hay que recordar que cuando más lejos estuvo el pueblo de la política, durante la dictadura y en los '90, peor le fue al pueblo y mejor a los poderes concentrados".


Aunque la norma prevé que los menores de 16 podrán participar de aquellas "protestas sociales, manifestaciones o marchas convocadas y organizadas por personas de su mismo rango generacional para expresar públicamente una opinión sobre temáticas que se encuentren vinculadas a derechos u obligaciones que lo afecten en forma directa" se verían excluidos, por ejemplo de poder participar de una protesta en defensa de la escuela pública convocada por los gremios que agrupan a sus propios profesores.

Asimismo no podrían participar de movilizaciones para reclamar ampliaciones de derechos como lo fueron las que acompañaron la sanción del matrimonio igualitario, o incluso no podrían haber participado de las marchas en favor del voto joven impulsado por el gobierno nacional en el Congreso de la Nación.

Esta no es la primera vez que el macrismo intenta restringir el derecho a la protesta. En 2012 en medio del debate por el traspaso de las seis líneas del subte y el premetro a la órbita de la Ciudad, el macrismo intentó declararlo "servicio público esencial". La iniciativa fue fuertemente resistida por los metrodelegados que denunciaron al macrismo por intentar "limitar el derecho a huelga, que es un derecho humano e inalienable".

En la misma línea, días atrás en la provincia de Buenos Aires, Darío Giustozzi, segundo en la lista de precandidatos a diputados nacionales del Frente Renovador Peronista que encabeza Sergio Massa y que incluye en una alianza no oficializada a varios representantes del PRO, abrió la polémica tras reclamar que "el conjunto de la sociedad debe castigar a las organizaciones que realizan piquetes, con nombre y apellidos" y calificar las protestas de "provocación social". En ese sentido Gisutozzi adelantó que el massismo trabaja en un proyecto para limitar las protestas sociales.

La iniciativa prevé además la aplicación de sanciones para los organizadores y convocantes a manifestaciones que incumplan con la norma e incluyan menores de 16 años en sus protestas sociales.

Dejá tu comentario