Los distintos escenarios que enfrenta Sergio Massa
A pocos días para que venza el plazo de inscripciones de alianzas para las PASO, la figura del intendente de Tigre sigue suscitando la atención. Jugar por dentro o por fuera del kirchnerismo o no jugar del todo, las opciones que enfrenta por estas horas.
Claro está que este juego de indefinición tampoco es gratuito. Sin nombrarlo, Cristina Fernández lanzó la semana pasada una fuerte crítica al gobernador Daniel Scioli, otro cultor de la ambigüedad. La mandataria cargó contra quienes, siendo parte del oficialismo "no bancan" al gobierno nacional como deberían frente a los embates de la oposición. Massa tuvo que salir a negar que las palabras de la mandataria también estuvieran dirigidas contra él.
En una época de fuerte polarización política este doble juego pudo haberle reportado en algún momento buenos resultados al reforzar una imagen de dialoguista y contemporizador. Sin embargo, con los tiempos electorales acortándose esa indefinición comienza a mutar en tibieza y especulación, que poco y nada aportan a su figura.
Así, de finalmente ceder a las presiones de la oposición y jugar de lleno este año, Massa podría convertirse en la figura que aglutine detrás de sí a todo el peronismo opositor. Gracias a su buena imagen relegaría a un segundo plano a Francisco De Narváez y dejaría aún más en evidencia el casi nulo peso del macrismo en el mayor distrito electoral del país, que por estas horas, intenta acercarse una vez más a De Narváez para poder colar algunos candidatos propios en alguna lista en Provincia. Sin embargo se vería obligado a enfrentar el duro desafío de mantener durante los próximos dos años el capital político ganado en las Legislativas desde una banca y lejos de la gestión.
Por el otro lado, jugar con el kirchnerismo parece prometerle menos dolores de cabeza que romper. La cuestión es de qué manera podría jugar con el kirchnerismo, ¿como candidato o acompañando activamente la campaña? El Frente para la Victoria no encontró por el momento una figura de peso en la Provincia para encabezar la lista. En 2009 fue el propio Néstor Kirchner quien, tras la crisis que abrió la disputa con el campo, tuvo que ponerse al frente de la contienda en Buenos Aires. En 2005 Cristina Fernández encabezó la lista de candidatos al Senado por la Provincia mientras que en 2007 fue Felipe Solá quien lideró la nómina de Diputados. Hoy el ex gobernador es el candidato de su opositor Movimiento por la Equidad, la Justicia y la Organización (MEJOr). Las Legislativas de 2009 encontraron a Massa en cuarto lugar de la lista encabezada por Kirchner.
En este sentido Bacman advierte que "hay que tener cuidado con las encuestas que lo muestran con una excelente imagen, porque Massa tiene una muy buena imagen en segmentos que no son kirchneristas, ¿qué va a pasar si finalmente es candidato por el kirchnerismo? perdería estos apoyos, ¿y si no es candidato del kirchnerismo? no sumará el voto kirchnerista que es la única fuerza que en los últimos años consiguió un núcleo duro de votantes a lo largo de todo el país". El director del CEOP sintetiza: "el mayor logro de Massa es haber conseguido tener una buena imagen en el núcleo duro del kirchnerismo y a la vez lograr una buena imagen en el núcleo duro del antikirchnerismo".
En todo caso, sea cual fuere el camino que finalmente recorra Massa, la atención que suscita por estas horas la definición de uno solo de los intendentes de la provincia de Buenos Aires parece por el momento ser muestra más de la carencia de candidatos de peso de la que adolecen uno y otro sector del peronismo, que de la verdadera gravitación política que finalmente esta definición pueda tener una vez que las candidaturas estén inscriptas ante la justicia electoral y comiencen las campañas proselitistas.
"Acá hay mucho en juego con la indefinición" señaló Bacman pero advirtió que "esto ya es un juego corto, esto se termina en una semana más, puede durar 5 o 6 días más, pero no puede durar mucho más que eso".
Las Más Leídas






Dejá tu comentario