Historia de extraditados al país

Política

* Isabel Perón no es el único personje emblemático de la década del '70 sobre el que pesó un pedido de extradición.
* Antes se solicitó la captura de Suárez Mason, López Rega, Firmenich y Gorriarán Merlo. Aunque algunos trámites tardaron años, al final todos fueron juzgados en el país.

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Por NA
El proceso de extradición que se le iniciará a María Estela Martínez de Perón no es el primero que un juez pide a un dirigente, guerrillero, o jefe militar de la década del setenta que huyó del país, en algunos casos, para escapar de la justicia.
 
El líder montonero Mario Firmenich, el ex ministro José López Rega, el ex general Guillermo Suárez Mason y el ex jefe del ERP, Enrique Gorriarán Merlo, ya pasaron por situaciones similares y tarde o temprano todos fueron detenidos y devueltos a la Argentina para ser juzgados.
 
De la revolución del pueblo a denuncias de traidor

El caso que mayor celeridad registró fue el del ex jefe del ERP, Enrique Gorriarán Merlo, detenido en México el 28 de octubre de 1995 y extraditado pocas horas después para ser juzgado en la Argentina.

El ideólogo del ataque al regimiento de La Tablada en 1989 fue detenido por integrantes del servicio de inteligencia argentino y merced a un trámite veloz con el gobierno de México arribó a Buenos Aires tres días después.
 
Los crímenes de "El Brujo"

El primer extraditado de la democracia fue el ex ministro de Bienestar Social José López Rega, quien huyó del país en junio de 1975 y se refugió durante una década en distintos lugares de Europa y Norteamérica.

Si bien durante el proceso militar (1976-1983) no hubo una causa abierta contra el ex hombre de confianza de Isabel Perón, el advenimiento de la democracia y las investigaciones de la CONADEP reavivaron su búsqueda.

Acusado de ser el fundador de la temible Triple A que azotó a la Argentina con asesinatos, atentados y persecuciones entre 1973 y 1976, "El Brujo" contó con apoyo logístico internacional para ser un "topo" durante sus años de fuga.

Vivió un año en Madrid, en la casa que habitó Perón en su exilio, pero tras el golpe militar se escondió en Ginebra, donde fue descubierto por un fotógrafo internacional en 1982.

De allí se esfumó y viajó con su amante, una pianista argentina, a Bahamas y luego fijó residencia en Miami, en Estados Unidos.

En 1986, López Rega armó su propia trampa, ya que al solicitar en el consulado argentino una documentación fue descubierto y detenido, para luego ser extraditado a la Argentina en 1987.

López Rega murió en 1989 en prisión, cuando se comenzaba a elevar el sumario por las acusaciones de asesinatos de la Triple A, por lo cual nunca llegó al banquillo.
 
Un jerarca de la dictadura

Las investigaciones de la CONADEP sobre los secuestros y asesinatos de personas durante la dictadura militar revelaron que uno de los autores de esas atrocidades fue el ex jefe del Primer Cuerpo de Ejército, Guillermo Suárez Mason.

Mientras se desarrolló el Juicio a las Juntas, "Pajarito" Suárez Mason no estaba en el país, pues se había fugado de la Argentina días antes de que Raúl Alfonsín asumiera como presidente.

El represor viajó a San Francisco, California, donde fue descubierto en 1986 y detenido el 25 de enero de 1987 por integrantes de Interpol. Recién en agosto de 1988 fue extraditado para ser juzgado en el país.

El juicio lo condenó a 30 años de prisión por el asesinato de 43 personas y el secuestro de otras 23 entre 1976 y 1980, aunque sólo cumplió dos años debido al indulto que firmó en 1990 el ex presidente Carlos Menem.

De todas formas, una investigación sobre apropiación de bebés de padres secuestrados lo llevó nuevamente ante los tribunales y fue condenado, aunque gozó de arresto domiciliario hasta su muerte, el 21 de junio de 2005.
 
El líder de montoneros que prefirió el exilio

En enero de 1984, al intentar también realizar un trámite administrativo en el Consulado de Río de Janeiro, en Brasil, fue detenido el ex líder montonero Mario Firmenich.

En los albores de la democracia existía un pedido de captura del guerrillero por la actuación del grupo Montonero en la década del setenta, por lo cual, tras un trámite de seis meses, la justicia de Brasil lo envió a la Argentina.

Firmenich llegó a Buenos Aires el 21 de junio de 1984 a partir de un tratado existente entre ambos gobiernos. Brasil no aceptó el pedido de asilo político solicitado por el dirigente, aunque la Justicia de ese país solo aceptó tres de los seis cargos que se le imputaron.

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