El alegato que no fue
Pablo, hermano de Pablo Ferreyra describe el día en que se llevaría a cabo el alegato que debió posponerse porque el el comisario Hugo Lompizano, imputado en la causa, viajó a San Martín de los Andes.
8:45 AM, Comodoro Py: En esta mañana calurosa, la atmósfera general desborda de ansiedad. Miles de militantes en las puertas de Comodoro Py agitan banderas con la cara de Mariano Ferreyra. Consignas de perpetua y cánticos completaban el panorama. Los medios hacen guardia, mientras muchos compañeros del Partido Obrero, de Marea Popular, del Gleyzer, de UTE, de H.I.J.O.S., del Santillán, etcétera, nos dan la garantía de que esta va a ser una jornada de lucha para reforzar el trabajo de los abogados y de la familia en el día del primer alegato.
9:00 AM, Tribunal Oral Criminal 21; Los abogados de la familia: El reputado abogado Alberto Bovino y los jóvenes abogados del CELS, Maximiliano Medina y Marcos Kotlik (secundados por Ezequiel "Pachu" María), llegan tempranísimo y ultiman detalles para comenzar con el extenso alegato en el que trabajan hace casi un mes, y que se llevaría de un tirón todo el día. Nueve, diez horas de relato que solamente sería interrumpido por el receso del almuerzo. El relato (un pormenorizado racconto a través de los hechos y las responsabilidades) será acompañado por material audiovisual.
Maldito Policía. Un perfil de Lompizano
Pasado a disponibilidad en marzo del 2011, Lompizano se desempeñó, en sus últimos momentos en la fuerza, como Superintendente de Seguridad Metropolitana de la Federal. Sin adelantar mucho, puedo anticipar que su nombre aparece decenas de veces en el alegato de nuestra querella, por ser él quien dirigiera la Dirección General de Operaciones en el momento del asesinato de mi hermano. Pero el maldito policía tiene más mugre debajo de las uñas: la represión fatal del Parque Indoamericano se cruza en su prontuario y, por supuesto, la mancha que lo hizo tigre, que fue cuando hizo la vista gorda en un mega-allanamiento a varios prostíbulos. La única fuerza de seguridad que no se hizo presente en este operativo fue la que estaba a cargo suyo, la federal.
Lompizano es el siniestro editor que, estando a la cabeza de la DGO, cortó, como las tijeras de la censura del proceso, parte del registro fílmico de la cacería que emprendió la patota asesina contra Mariano y sus compañeros. Hugo Lompizano fue el polícia que "puenteó", con teléfonos que impiden el registro de conversaciones, las charlas que se producían en el momento de este ataque fatal, entre él y sus subordinados.
El imputado que no fue
Hugo Lompizano nos faltó el respeto a los familiares, testigos, militantes, a Elsa Rodriguez (que con mucho esfuerzo vino a participar del alegato) y al tribunal; y, además, subestimó a la Justicia que lleva adelante este juicio histórico. Como recompensa por su manejo impune, el Tribunal Oral Criminal 21 ordenó el arresto del ex policía, que gozaba del privilegio de la libertad, y ordenó la "caución institucional", encargándole al Ministerio de Seguridad que garantice la comparecencia de los otros seis policías, complicando así la situación de sus compañeros que también se encontraban en libertad.
El próximo martes 19 se reanuda el proceso judicial. Al igual que hoy, estamos preparados para poner el cuerpo y la astucia para demostrar la responsabilidad intelectual de José Angel Pedraza en el crimen de mi hermano. Nuestro alegato dejará claro que la "pata" policial, es decir la zona liberada, es el elemento que aglutina negociados, tercerización, poder político y patotas sindicales. Nosotros sabemos quién asesino a Mariano. Lompizano también lo sabe.
*Hermano de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero asesinado durante una protesta de empleados tercerizados del ex Ferrocarril Roca, donde otros tres manifestantes recibieron heridas de bala.
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