La cínica crítica de Manuel Adorni al paro general de la CGT: "Cómo le explican al vendedor ambulante"
Manuel Adorni aseguró además que los trabajadores son rehenes de los gremios de transporte pero al mismo tiempo desde Casa Rosada amenazaron con descontarles el día a los estatales que no concurran a trabajar por el paro.
El gobierno de Javier Milei apeló una vez más al cinismo para hacer frente a una realidad que choca de frente con el relato que intenta de imponer desde la Casa Rosada. El encargado, también una vez más, de sacar a relucir todas las contradicciones en que cae el discurso libertario fue Manuel Adorni. Antes lo hacía en tanto vocero del Ejecutivo y hoy en tanto Jefe de Gabinete.
Adorni hizo gala de su cinismo al intentar mostrarse empático con los supuestos vendedores ambulantes que se verán perjudicados a su entender por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral que impulsa la Casa Rosada y que apuesta a quitar derechos a los trabajadores y a financiar despidos con fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
"¿Cómo le explican al que vive de la diaria, al que vive de levantarse... no se, cómo le explican al vendedor ambulante que hoy no lo dejan llegar a su lugar de trabajo, a su equina de trabajo y que hoy no va a tener qué llevar a la casa para poner algo arriba de la mesa?", cuestionó un "compungido" Adorni por la situación de los vendedores ambulantes.
Sin embargo la cuenta "Arrepentidos de Milei" en la red social X contrapuso el coucheado discurso con imágenes en que se ven a efectivos del a Policía de la Ciudad primero y de la Policía Federal (que sí responde a Nación) golpeando y deteniendo a vendedores ambulantes.
Sin embargo no contento con la cuota de cinismo demostrado esta mañana, Adorni no quedó ahí e hizo un esfuerzo por superarse a sí mismo.
Y siguió: "porque el tema este del paro, esto del acatamiento es bastante perverso, porque en definitiva si te cortan el medio de transporte por más ganas que tengas de ir a trabajar no podés hacerlo".
Así Adorni intentó instalar la idea de que los trabajadores son rehenes de los gremios vinculados al transporte. Sin embargo a los rehenes el gobierno de Milei les prometió, en lugar de ofrecerles cobijo, castigarlos por no presentarse a trabajar. Serían al fin y al cabo víctimas de los sindicalistas por un lado y del Gobierno por el otro.
Es que el Gobierno libertario amenazó a los trabajadores estatales con descontarles el día si no se presentan a trabajar. La empatía libertaria con "el rehén".
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