Efectivos de la Policía Federal gasearon a manifestantes que intentaban cortar el Puente Pueyrredón
La fuerza de seguridad replegó a quienes intentaban bloquear el acceso sur a CABA en medio del paro general de la CGT.
El gobierno de Javier Milei está decidido a impedir la llegada de manifestantes al Congreso en donde se debatirá esta tarde la polémica reforma laboral en medio del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT). Para ello dispuso un desproporcionado operativo de seguridad que ya provocó incidentes en distintos accesos a la Ciudad de Buenos Aires, epicentro de la protesta contra la avanzada anti trabajadores del gobierno libertario.
Así, la jornada de lucha arrancó con un escenario de alta conflictividad en el Puente Pueyrredón, donde efectivos de Gendarmería Nacional se cruzaron con manifestantes que avanzaron por la avenida Mitre a los que reprimieron para intentar evitar que subieran al puente que conecta la Ciudad de Buenos Aires con la localidad bonaerense de Avellaneda.
El episodio derivó en momentos de tensión y la intervención de las fuerzas de seguridad, que utilizaron gas pimienta para dispersar a quienes intentaron sostener la protesta en la zona.
La movilización hacia el Congreso convocada por distintas organizaciones (la CGT desestimó movilizarse pero dio libertad de acción a los sindicatos) generó como era de esperar demoras y complicaciones en uno de los accesos clave a la Ciudad. El clima se tensó ante la llegada de Gendarmería y en cuestión de minutos desataron la represión para impedir el avance de los manifestantes.
En paralelo, la Autopista Buenos Aires-La Plata quedó interrumpida por la presencia de una columna de manifestantes que ocupó la traza. El corte afectó la circulación en ambas manos durante varios minutos y obligó a desviar el tránsito. La postal fue la de vehículos detenidos y conductores aguardando definiciones mientras se desarrollaban negociaciones con las autoridades.
Sin embargo el foco más tenso se concentró en el ramal Tigre de la Panamericana, a la altura de la calle Uruguay, donde trabajadores de Fate junto a representantes gremiales intentaron cortar completamente la circulación. El operativo incluyó un cordón de Gendarmería Nacional, que se apostó en uno de los accesos para evitar el cierre total de la autovía.
Tras casi dos horas de incertidumbre, las partes dialogaron y la traza en la zona norte del AMBA volvió a habilitarse. En un primer momento solo quedó liberado un carril en dirección a Capital Federal, mientras el resto de los manifestantes permaneció a un costado de la autopista. Finalmente, descendieron de la calzada y regresaron hacia la sede de FATE.
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