Los ruralistas levantan su carpa, pero Castells ya promete instalar otra
El dirigente ruralista Alfredo De Angeli anunció sorpresivamente hoy que mañana se levantará la carpa que el sector agropecuario montó frente al Congreso nacional, aunque el líder piquetero Raúl Castells anticipó que instalará otra en ese lugar en respaldo al reclamo del campo.
La "carpa verde" se desmontará en momentos en que siguen instalándose estructuras en la Plaza de los Dos Congresos: las últimas fueron puestas por grupos aborígenes y evangelistas.
"Mañana levantamos la carpa", anticipó De Angeli al hablar frente a la tienda, mientras a unos 200 metros de allí sesionaban las comisiones de Agricultura y Presupuesto de la Cámara de Diputados, donde se debaten los proyectos sobre retenciones.
La carpa ruralista, instalada en reclamo de una rebaja a las retenciones móviles establecidas a las exportaciones de granos, fue la primera de las diez instaladas frente al Congreso que obtuvo autorización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
"Todos los días estaremos acá. La carpa no va a estar, pero vamos a seguir luchando", completó el dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos.
En otro encendido discurso, De Angeli ratificó que la protesta seguirá y arengó a quienes lo escuchaban: "Minga nos van a poner de rodillas".
Mientras tanto el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados que conduce Raúl Castells anticipó que instalará una carpa en ese lugar, aunque no pedirá autorización.
"Mañana a la mañana vamos a instalar una carpa en apoyo al campo. Nos ponemos en el lugar libre que deja la carpa verde. No vamos a pedir autorización porque nadie lo hizo", aseguró Ovidio Pepe, jefe de Prensa del MIJD en diálogo con Noticias Argentinas.
Antes del anuncio de ambos dirigentes, dos nuevas carpas se instalaron en la Plaza de los Dos Congresos, una de aborígenes y otra evangélica, cada una con sus reclamos.
Aprovechando el magnetismo que poseen las carpas que apoyan al Gobierno nacional y al sector agropecuario, representantes de los pueblos nativos y de la iglesia evangélica decidieron colocar sus propias estructuras.
Sin especificar si su postura avala la ratificación o el rechazo a las retenciones móviles, los aborígenes levantaron una carpa para reforzar el pedido para que les devuelvan sus tierras.
Con las coloridas banderas que representan a los pueblos originarios, los acampantes explicaron a los transeúntes las problemáticas que existen en sus provincias, especialmente en relación a los terrenos que habitan.
En tanto, el grupo evangelista pidió por el acuerdo entre las partes y, de paso, aprovechó para predicar, previo pedido de autorización al Gobierno de la Ciudad para instalarse en espacio público.
Estas dos nuevas tiendas incrementaron la afluencia de curiosos a la plaza, algo que motivó el desembarco de otros actores: una carpa amarilla que vende superpanchos y un puñado de vendedores ambulantes y artesanos.
Banderas argentinas, prendedores con distintas leyendas, cinturones de cuero, pañuelos al estilo gaucho, bebidas y hasta tortafritas son algunos de los productos que se pueden conseguir por unos pocos pesos en la plaza frente al Congreso.





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