Caso Ferreyra: todos los procesados prefirieron guardar silencio
Al igual que Pedraza, los detenidos decidieron no declarar en la primera indagatoria que se realizó en Comodoro Py.
"Yo no integré nada, tengo hijas, nietos, jamás se me habría ocurrido pensar en mandar alguien armado a una manifestación, jamás estuve armado ni pienso estarlo", declaró entonces al afirmar que "esta imputación nos cae gratuita".
Díaz dijo al Tribunal que es "empleado ferroviario a cargo de la comisión de reclamos del Roca, en uso de licencia gremial" con un salario de 10.000 pesos y se negó por "temor a su seguridad" a dar datos de su esposa e hijos, que viven solos.
También se negó a declarar y se escuchó la lectura de sus anteriores dichos en la instrucción de la causa, donde negó haber convocado a supuestos agresores para evitar un corte de vías durante la marcha de trabajadores tercerizados del Roca que pedían el pase a planta permanente apoyados por el PO y que terminó en el asesinato de Ferreyra a balazos.
Díaz aseguró que recibieron agresiones por parte de los manifestantes que tenían "gomeras, tuercas, bolitas de acero. Ellos subieron al terraplén" y fueron repelidos con "balas de goma por parte de la Policía Bonaerense", dijo en su indagatoria anterior.
También se negó a declarar el delegado de la UF, Jorge González, acusado de haber impedido que un equipo periodístico del canal C5N registrara el ataque a balazos durante el cual murió Ferreyra.
Otro tanto hizo el también delegado Claudio Alcorcel, quien al declarar en la instrucción afirmó no conocer a Favale y haber recibido unos 40 llamados de su parte el día de los hechos pero porque el supuesto barrabrava le pedía instrucciones para llegar a la estación Avellaneda.
A continuación el también acusado Juan Carlos Pérez rechazó hablar ante el tribunal, pero al leerse sus declaraciones en la causa quedó al descubierto que el entonces portero de un taller del Roca -puesto que ocupaba desde seis meses antes del crimen- contradijo a Alcorcel y a Díaz en casi todos sus dichos: aseguró que Favale llegó al lugar y se saludó "con un beso" con Alcorcel y luego ambos subieron a un "Corsa" para luego volver juntos desde la Capital Federal, una vez producidos los incidentes.
"En ese momento se comentaba que Harry dijo ‘le di, le di’" en alusión a una víctima que podría ser Ferreyra o alguno de los heridos y que estuvo con Alcorcel desde que llegó a la estación Avellaneda "con su grupito, que por la pinta no eran ferroviarios".
"Me estoy comiendo un garrón, la verdad que salí corriendo por pelotudo", dijo entonces a la jueza López sobre lo que hizo en el lugar del asesinato y refirió que había ofrecido ayudar a oficiales de Gendarmería que llegaron vestidos de civil a su taller en la investigación.
"Entiendo que la orden de ir hacia los manifestantes la dio Pablo Díaz, pero no lo vi", agregó además en contradicción con este último que durante su declaración negó haber convocado a nadie al lugar y haber sido el encargado de dar órdenes al grupo.
"Todo bien con las manifestaciones, pero matar gente, no", dijo entonces Pérez, quien explicó que lo llamaron para sumarse al grupo de ferroviarios que buscaba impedir el corte de vías por parte de los manifestantes, que llegó tarde y pidió disculpas por ello pero que le dijeron que se quedara "porque esos mugrientos podían volver".
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