Lagomarsino: "El fiscal Nisman me dijo que tenía miedo por sus hijas"

Política

El técnico informático, imputado por darle el arma que le provocó la muerte al funcionario judicial, dio una conferencia en el estudio de su abogado defensor. No respondió preguntas.

"No estoy bien". Así dio inicio Diego Lagomarsino, el por ahora punico imputado en la causa que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman, al relato de lo sucedido el sábado previo al descubrimiento del cuerpo de quien fuera titular de la Unidad Fiscal Especial para el atentado a la AMIA.

En el estudio de su abogado, Maximiliano Rusconi, el experto en informática y presuntamente el último en ver con vida a Nisman contó durante un cuarto de horas detalles de la jornada en que le entregó el arma Bersa calibre 22 con la que, todavía se investiga, Nisman fue asesinado o se quitó la vida.

Lagomarsino lamentó no poder haber tenido la oportunidad de hablar con la ex esposa del fiscal, Sandra Arroyo Salgado, "Yo trabajé mucho tiempo con él. Conozco a la doctora Arroyo Salgado, a sus hijas, no me es fácil hablar, hubiera querido hablar con ella antes, pero este no es el momento, las cosas se dieron de otra forma.

El colaborador del fiscal contó que el sábado estaba en su casa cuando cerca de las 16 recibió un llamado del fiscal pidiéndole si podía ir hasta su casa en Puerto Madero. "No era infrecuente que me llame y pidiera que fuera" admitió Lagomarsino que dijo haber llegado al edificio unos 20 minutos más tarde porque "a esa hora y en enero se va rápido porque no hay tanto tránsito".

"Llego, me identifico en el portón que queda más cerca del río, y me autorizan el acceso. Entro por la puerta de servicio como siempre hice. Él me abre la puerta y me hace pasar" relató el único imputado en la causa y siguió: "Sobre la mesa había mucha documentación sobre la que estaba trabajando, me llamó la atención que había cuatro resaltadores amarillos, creo que en toda mi carrera no usé cuatro resaltadores".

Nisman le confesó que "tenía más miedo de tener razón que de no tener razón" y enseguida le preguntó si tenía un arma. "Me dejó totalmente mal parado, no entendía nada, imagínense ustedes que su jefe les pregunta eso, no podía creer que me estaba preguntando eso y lamentablemente le dije que sí".

"Para qué la querés" le preguntó Lagomarsino y el fiscal le aseguró que "en realidad tengo miedo por las chicas". El experto informática aseguró que le recordó que él tenía custodia pero Nisman le confesó que ya no confiaba ni siquiera en su custodia.

Lagomarsino aseguró que en ese momento Nisman se quiebra y le pregunta: "¿Vos sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por miedo a que les pase algo".

"Yo le dije que era un arma vieja, es una 22, no sé de qué te vas a defender con eso" le dijo Lagomarsino pero Nisman le confió que era "para llevar en la guantera por si viene un loquito con un palo y me dice traidor hijo de puta" y le espetó: "¿Es el único favor que te pido y no me lo hacés?'".

"Accedí" admitió.

"Salí del edificio, me fui a casa, estaba mi mujer con su hermana y sus hijos tomando mate. En un momento ellos se van. A las 19 me suena el teléfono, era Nisman preguntándome si lo había encontrado. Junto las partes del arma, lo guardo en la mochila, llevo la credencial roja que tiene el arma, el título de propiedad y vuelvo a Madero. Me vuelvo a registrar. Subo con uno de los custodia. Él toca el timbre de la puerta de servicio, sale Nisman con un sobre de papel madera y se lo da al custodio que se va" contó el ex colaborador del fiscal.

Y siguió: "Entro. Estaba muy shockeado por la situación, paso al living, le pregunto si me convida un café, me da una cápsula y me dice 'preparátelo vos' algo que no era normal porque siempre te lo preparaba él. Me tomo el café, le transmití las reglas de seguridad, cómo cargarla, cómo descargarla, cómo poner el dedo, y me dijo que no me preocupara que igual no la iba a usar. Le expliqué las medidas básicas de seguridad. Probó, cargó, descargó".

"No se quiso quedar con la credencial roja. Le pregunté si tenía portación y me dijo que a él no le hacía falta porque era fiscal y me deijo que me la quedara para poder comprar balas" explicó Lagomarsino.

"Me quedo con la credencial roja y me voy" concluyó Lagomarsino. Agregó que el domingo cerca de las 11 de la mañana le envió un mensaje a Nisman preguntándole si estaba más tranquilo pero asegurpo que el fiscal jamás le contestó.

Lagomarsino completo chico

¿Creés en la versión que dio L...