Nisman: todos contra todos

Política

El caso de la muerte del fallecido fiscal sigue sin resolverse. Si algo le faltaba a la causa es que quede desdibujada por las peleas de las partes.

Esta semana, explotaron las internas que ya habían arrancado cuando la querella de la viuda Sandra Arroyo Salgado presentó su estudio de parte en el que señalaba que la muerte del fiscal fue un homicidio, un magnicidio.
A partir de ese momento, la fiscal Viviana Fein salió al cruce de esa pericia, y ratificó su credibilidad en los peritos oficiales.
Las internas del caso comenzaban a aflorar.
Como si fuera poco, se sumó la pelea entre la querella y la defensa de Diego Lagomarsino.
El lunes, por pedido de la querella, allanaron la casa de Lagomarsino en busca de ropas con sangre o rotas, y de cualquier equipo de computación, en un claro indicador que la viuda de Nisman, sospecha del experto en informática.
No sólo pidió que buscaran en su casa las computadoras, para determinar si el equipo que tenía el fiscal en Le Parc fue activado de forma remota por Lagomarsino, sino que avanzó en el secuestro de ropa, un claro ejemplo de buscar indicios o rastros de sangre de quien comete un homicidio.
La defensa de Lagomarsino cuestionó el allanamiento y habló de un intento de la querella por disciplinar.
En este contexto, la querella pidió limitar la pericia sobre las computadoras de Nisman para preservar su intimidad, lo que "sacó" a la defensa.
Ese mismo día, Arroyo Salgado fue a la fiscalía de Fein "a marcarle la cancha". Insistió con la hipótesis del homicidio, sugirió que Lagomarsino podía tener llaves para entrar a Le Parc, y pidió el secreto de sumario.
La defensa de Lagomarsino se opuso al secreto de sumario y Fein le dio la razón.
Como si fuera poco, ahora se sumó la polémica por el punto 12 de la pericia de la querella. Es el punto que hace mención a la posición del cuerpo de Nisman a la hora de recibir el tiro.
Cuando hizo públicas las conclusiones de parte, Arroyo Salgado no dinfundió el contenido de ese punto. Fein salió a decir que el punto 12 no existía. Y Arroyo Salgado dijo que la fiscal mentía. Conclusión: la querella hizo público ese punto.
Lo concreto es que así como están las cosas, el caso parece lejos de resolverse. Las internas se llevan gran parte del centimetraje de los diarios y de la cobertura mediática. Así, llegar a la verdad, parece difícil, muy difícil.