"Hay que tomar conciencia de que el cambio climático existe"

Política

Escribe: Gabriela Seijo (*)

El lunes pasado vivimos un hecho inédito en nuestra Ciudad y en muchos puntos de la provincia de Buenos Aires. Como nunca antes, una tormenta desató su furia, atacando sobre los vecinos sin ningún tipo de distinción y dejando tragedias personales y colectivas.

Es imposible no pensar este suceso como una consecuencia obvia del proceso de cambio climático, como una respuesta a la modificación en la composición de la atmósfera tan anunciada. A lo que nos enfrentamos hace una semana es un fenómeno que inevitablemente va a volver a repetirse con mayor o menor intensidad. Pero lejos de dejarnos de brazos cruzados, este fenómeno nos debe hacer reflexionar sobre la impostergable necesidad de replantear nuestras políticas públicas y privadas ante este tema y ante el diseño mismo de nuestras ciudades. Y debe hacernos poner el foco y potenciar la gesta colectiva que vivimos esta semana.

Luego de las tormentas, nuestra Ciudad fue testigo de un hecho que no debemos pasar por alto: la solidaridad de los vecinos que inmediatamente se sumaron a los equipos de emergencia del Gobierno de la Ciudad, a muchas organizaciones civiles y entidades privadas que pusieron toda su logística a disposición de los afectados por la tragedia. Nuevamente las redes sociales volvieron a ser protagonistas en la coordinación y la multiplicación de la acción solidaria, difundiendo la listas de necesidades y los puntos de recepción de donaciones y transformándose en eco de historias en primera persona. En definitiva, la Ciudad se llenó, esta semana, de héroes anónimos, de personas ávidas de ayudar al prójimo lo cual nos demostró, una vez más, que somos conscientes de nuestro valor y nuestra fuerza colectiva.

Esa fuerza es la que no debemos olvidar cuando esta tragedia se supere. Cuando volvamos a nuestras tareas habituales, cuando las personas que lo perdieron todo empiecen a recuperar sus vidas, debemos saber que nuestro valor solidario debe estar atento. Debemos tomar conciencia de que el cambio climático existe y ante esa realidad tenemos que estar preparados para nuevas contingencias, aprender a prevenirlas y a capacitarnos. No podemos evitar hechos como los que vivimos esta semana, pero podemos minimizar enormemente sus consecuencias. La misma solidaridad que nos hizo dejar de lado las diferencias, que nos unió esta semana debe ser la fuerza motriz que nos active en la preparación para el próximo evento. A los que tenemos responsabilidad en el Estado, nos toca la tarea de priorizar estas acciones en nuestra agenda política, de poner todos los instrumentos a nuestra disposición para organizar la formación de los vecinos para las nuevas contingencias, de dejar de lado nuestras diferencias, ser eco de la unión ciudadana y transformarla en unidad política y en acciones comunes, fomentando la participación, aguzando el oído ante la voz de los vecinos, de las organizaciones, de los científicos y de los diversos sectores sociales.

Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires nos enteramos esta semana, de la peor manera posible, que nuestro clima está cambiando, que nuestra realidad ambiental no es la que solíamos conocer, que hoy somos vulnerables a las consecuencias de este nuevo horizonte. Pero también descubrimos que tenemos una fortaleza inigualable, que somos capaces de dejar de lado todas aquellas cosas que nos diferencian y poner nuestras voluntades en un objetivo que nos es común y que no hace distinciones de ningún tipo. Descubrimos que lo que le sucede al otro, nos sucede también a nosotros y que somos parte de un mismo lugar, de nuestra Ciudad, de nuestro hogar y que no hay tormenta que pueda llevarse ese sentimiento.

(*) Legisladora del PRO.

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