Se anotaban en distintas escuelas y las robaban

* Ocurrió en Bahía Blanca, supuestamente con la complicidad de la madre.
* Los chicos, de 9 y 11 años, habrían hecho lo mismo en tres colegios.
*La situación disparó un alerta sobre la vulnerabilidad en la seguridad de las escuelas.

Una mujer concurrió con sus dos pequeños hijos, de 11 y 9 años de edad, a una escuela de Bahía Blanca, con la supuesta intención de anotarlo a uno de ellos en el establecimiento. Sin embargo, lo que parecía un trámite formal finalizó con los chicos atrapados con efectos personales que le habían robado a dos empleadas de la escuela.

El caso, que trascendió hoy, ocurrió el miércoles pasado en la sede de la Escuela de Enseñanza Media número 2, ubicada en Corrientes 1246, de esa ciudad del sur provincial.


La denuncia fue realizada por la vicedirectora de la escuela, Marta Santori, quien tras describir la situación, resaltó que pretendía de esta manera abortar una modalidad delictiva que consideraba en crecimiento.

De acuerdo con su acusación, la mujer, cuyos datos no trascendieron, ingresó a la sede de la escuela del barrio Tiro Federal para anotar a uno de sus hijos. Mientras ella realizaba la tramitación formal en el interior del establecimiento, los chicos, aparentemente, jugueteaban por ahí, dando la impresión de querer matar el tiempo.

Sin embargo, lo que estaban matando era la tranquilidad del centro de estudios, ya que, en medio de su accionar supuestamente inocente, de corretear por doquier, lo que en realidad habían hecho era quedarse con efectos personales de dos mujeres, auxiliares del lugar.

El “modus operandi” de los chicos fue definido por la directiva de la escuela como el de “cualquier nene aburrido”, porque “corrían por las escaleras del hall, subiendo, o se bajaban por las barandas”.

De todas formas, en determinado momento, una de las mujeres que se desempeña en el lugar desconfió de la actitud de los chicos y, cuando concurrió al lugar en el que tenía su cartera, con la intención de cerrar la puerta, detectó que le faltaba el portadocumentos. Lo mismo le pasó a la otra empleada. Y no les robaron más porque ninguna tenía nada en su cartera.

De acuerdo con el relato de Santori, cuando las empleadas fueron a buscar a los chicos, descubrieron que ya estaban a bordo de un taxi estacionado en la puerta de la escuela, mientras su madre se aprestaba a hacer lo propio.

Esta situación generó un forcejeo en las inmediaciones del vehículo, y, pese a que la mujer inicialmente negó todo, finalmente le pidió a su hija que devolviera lo robado, por lo que había sido perfectamente conciente de todo.

“No hicimos la denuncia porque nada pasó a mayores. Pero queremos advertir a todos para que tomen recaudos en las escuelas o lugares públicos”, dijo a directiva.

Según se determinó después, a partir del testimonio del taxista, el trío había llegado desde otros dos establecimientos por los que habían pasado antes, también con la supuesta intención cierta de inscribir a un alumno.

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