A puro carnaval porteño
Los feriados de carnaval posibilitaron un festejo reprimido. Música, espuma y color.
Los festejos por el feriado de carnaval en la ciudad de Buenos Aires, cuyo epicentro fue la esquina de Boedo y San Juan, fue en la noche del lunes uno de los más concurridos del país, con miles de personas disfrutando de los números artísticos y murgas.
Para más tarde, aguardaban en sus micros estacionados a lo largo de la avenida Independencia, sus pares Los Pibes de don Bosco, del barrio porteño de La Boca, en cuyos atuendos resaltaba el amarillo y el blanco.
En un ambiente tranquilo y de alegría, los niños gritaban y corrían en su juego, lo mismo que algunos no tan jóvenes, mientras la mayoría observaba a los murgueros y aplaudía o acompañaba el ritmo de la percusión con las palmas o compases de pies.
Desde el escenario y entre los números artísticos, los organizadores elogiaban el retorno de esta fiesta popular y de los feriados respectivos, restituidos por decreto del gobierno nacional.
De esta manera, los festejos que se realizaban los fines de semana continuaron el lunes y también este martes, para cuando se espera que el citado escenario sea nuevamente el epicentro del carnaval porteño, con la presentación del grupo Los Pericos.






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