Abogados del ciclista aseguran que "García no frenó nunca"

Sociedad

El abogado Adrián Sabaris coincidió este sábado en diálogo con Radio 10 con la versión de uno de los testigos que declaró ante la Justicia, quien habìa agregado que el hijo del periodista Eduardo Aliverti iba a 130 kilòmetros por hora.

Adrián Sabaris, uno de los abogados del ciclista atropellado por Pablo García, reiteró este sábado en diálogo con Radio 10 que el joven "no frenó nunca" la marcha de su auto. Su argumento estuvo en la misma línea que la versión de uno de los testigos, que asegura que el hijo del periodista Eduardo Aliverti se fue a 130 km/h.

"García no paró nunca", sostuvo Sabaris, e insistió en que "así como quedó el cuerpo (de Reinaldo Rodas), se lo llevó puesto y siguió manejando".

En cuanto a la posibilidad de un cambio de carátula, el letrado apuntó que García "tenía 1,5 de alcohol en sangre y esa es una intención de causar daño a otro".

Tal como había anticipado el otro abogado, Alberto Domínguez, la intención de la defensa es van a pedir el cambio de carátula "de homicidio simple a homicidio con dolo eventual", para agravar la situación del imputado.

Sin embargo, Sabaris aclaró que "hay que juntar muchas pruebas para demostrar que fue un homicidio con dolo eventual", aunque consideró que "se tiene que trabajar desde ese punto y hay mucha jurisprudencia al respecto".

En tanto, un testigo había asegurado este viernes que García no detuvo su marcha tras embestir al vigilador en la Panamericana y se alejó a 130 kilómetros por hora, mientras que la empleada del peaje afirmó que el periodista avisó que traía un atropellado y desmintió que haya bromeado sobre el hecho.

Así lo declararon ante la fiscal de Pilar María Inés Domínguez los dos testigos clave que tiene el expediente: un automovilista que circulaba por la autopista y vio los momentos posteriores al accidente y la cajera que recibió a García (30) en el peaje con el cadáver del vigilador Reinaldo Rodas (53) a su lado.

El testigo presencial es un policía retirado identificado por las fuentes como Leonardo Eidelman, quien el domingo fue a buscar a su hija a un boliche de Pilar y minutos después de las 6 circulaba
por el kilómetro 52 de la autopista Panamericana cuando le llamó la atención una polvareda sobre la banquina.

Según las fuentes, Eidelman vio a unos 300 metros de distancia que un Peugeot 504 reingresaba al carril lento de la derecha de la autopista y, al pasar por el lugar de la polvareda, vio una bicicleta tirada, lo que le llamó más la atención y decidió acercarse al vehículo.

"Me acerqué por atrás y noté que había un especie de borceguí o zapato como apoyado en el hombro del conductor", dijo el policía retirado, según relató una fuente judicial que presenció la
testimonial.

El testigo contó que tomó la patente -WEJ686-, llamó al 911 para alertar esa situación, ya que él creía que podría tratarse de un delincuente armado, y que cuando quiso seguirlo de cerca, el
conductor se alejó a 130 kilómetros por hora.

Añadió que, como él estaba con su hija, desistió en continuar la persecución y bajó de la autopista en la avenida Olivos, donde paró al ver un patrullero, volvió a contar lo que vio y entregó sus datos.

Luego, declaró ante la fiscal la empleada de Autopistas del Sol que recibió al hijo del periodista Eduardo Aliverti en el peaje.

En tanto, Verónica Andrea Iglesias (38) declaró ante la fiscal que lo único que le dijo García al llegar al peaje fue la frase "traigo un atropellado" y negó que el periodista haya hecho algúna broma. "No sé de dónde sacaron todo eso de que me hizo un chiste y me preguntó si debía pagar por dos. Es todo mentira", dijo la cajera.

Incluso, Iglesias explicó que al principio ella no había advertido la presencia del accidentado, sino que le llamó la atención que el auto tenía el parabrisas destruido y que el conductor tenía el rostro ensangrentado.

Además, explicó que recién cuando García le mencionó el atropellado, ella asomó la cabeza por la ventana de la cabina, vio el cuerpo dentro del auto y le dijo "quedate tranquilo, ya te llamo la
ambulancia", tras lo cual puso el semáforo de la cabina 2 en rojo, colocó detrás del Peugeot un cono para desviar los autos que llegaran y llamó a su supervisor.

Dejá tu comentario