Arancedo sobre la despenalización del aborto: "El primer derecho es el derecho a la vida"
"No es coherente, por lo mismo, hablar de la vida y propiciar el aborto", señaló en un comunicado en respuesta al proyecto de despenalización que presentó un conjunto de diputados en el Congreso.
"La Doctrina Social de la Iglesia presenta el tema del aborto cuando habla, en
el cap. III, de los Derechos Humanos. Sacarlo de este contexto es desconocer la
dignidad y exigencias de la vida concebida. Cuando no se parte de la realidad de la
vida como un dato objetivo comprobable científicamente, y frente al cual no se puede admitir la gradación del más o menos, perdemos de vista el lugar desde el cual debemos observar este hecho.", continúa.
es coherente, por lo mismo, hablar de la vida y propiciar el aborto. Sabemos que
hay situaciones difíciles y dolorosas, pero el aborto nunca es la solución. No hablamos de una vida sino de dos, la de la madre y su hijo, ambas merecen ser cuidadas y respetadas", dice en relación a la propuesta de despenalizar la práctica.
"Debemos tener en cuenta que la fuente última de los derechos humanos no depende de la voluntad o libertad de ninguna persona, ni reside en el poder del Estado, sino sólo en la dignidad del mismo hombre que es connatural a su propia vida, y que es igual en toda persona.", resalta el texto y continúa:
estos derechos tienen la nota de indivisibilidad, esto significa que: "Tales derechos se refieren a todas las fases o etapas de la vida y en cualquier contexto". Cuando dejamos de pensar a partir de esta realidad, aún en su estado o etapa de fragilidad dependiente, que siempre es sujeto real de derechos, se compromete el orden de la justicia con sus derechos y garantías".
En cuanto a los postulados en el proyecto de despenalización, Monseñor Arancedo sostiene que "un tema que se presenta es el de la libertad de la madre como un derecho que no admitiría límites. Se habla del derecho a la libre decisión. Creo que es necesario afirmar que la libertad no es un principio absoluto, sino una determinación personal y voluntaria que debe reconocer, y éste es su límite, los
derechos que emanan del otro o de un ordenamiento jurídico, en este caso, el de la vida concebida que se convierte en una realidad vinculante"
"La defensa de la vida no se reduce, por otra parte, a luchar sólo contra el aborto sino que debe abarcar todo el desarrollo de esta misma vida, principalmente en sus momentos de mayor fragilidad, comenzando por el embarazo, pero siguiendo por el nacimiento y su cuidado posterior. El tema de la vida abarca la totalidad de etapas en las que se desarrolla, pero debemos poner el acento en aquellas que más necesita de su cuidado. Cuando dejamos de plantear el tema de la vida como
prioritario, por ser el primer derecho del hombre, quitamos una referencia esencial
que da solidez al mismo sistema jurídico", finaliza el texto.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario