Alquiló una casa en Tigre y tuvieron que devolverle la mitad del alquiler por un detalle
La mujer había pagado la estadía en dólares dentro de un barrio privado, pero recuperó la mitad del dinero tras un fallo de la Justicia.
Casa frente a una laguna
Una mujer que había alquilado una casa en un barrio privado de Tigre con una playa de arena y vista a una laguna recuperó la mitad del monto abonado en dólares tras una decisión judicial por el incumplimiento parcial de las condiciones ofrecidas.
A principios de noviembre de 2020, la mujer firmó el acuerdo de alquiler para ocupar una casa amueblada hasta enero de 2021, con el objetivo de pasar el verano ahí. Dentro de las comodidades, la vivienda ofrecía una ubicación junto a una laguna, con playa de arena y vistas al agua. El precio pactado fue de 11.500 dólares.
Sin embargo, según expuso la demandante, cuando el 1 de diciembre ingresó a la vivienda, se encontró con la sorpresa de que la laguna estaba vacía por obras de mantenimiento y que la playa permanecía fuera de uso.
Ante esto, la reclamante remarcó que ese detalle le impedía disfrutar de un servicio clave por el cual había alquilado la casa, asegurando que esa atracción se destacaba tanto en la publicación de la vivienda como en las condiciones del alquiler.
Durante su estadía, la inquilina reclamó a la inmobiliaria y al propietario una compensación por la imposibilidad de utilizar la laguna y planteó la posibilidad de renegociar el alquiler cuando las obras hayan finalizado.
El 8 de marzo de 2021, una vez concluida su estadía, la mujer envió una carta documento para reclamar la devolución de parte de lo abonado y una indemnización por los perjuicios. Al no tener respuestas, en diciembre de 2021 presentó una demanda.
El caso tardó cinco años en resolverse. En una primera instancia, ya en mayo de 2025, el juzgado rechazó la demanda al entender que la inquilina había visitado la propiedad antes de firmar el contrato y que, durante esa recorrida, pudo advertir que la laguna y la playa estaban en obra. Además, se comprobó que las obras habían empezado en enero de 2020 y que los propietarios estaban al tanto de su duración.
A su vez, la jueza de primera instancia señaló que el contrato contenía una cláusula que habilitaba a la inquilina a rescindir el vínculo si no estaba de acuerdo con las comodidades que había verificado antes de firmar.
La mujer, de 49 años, apeló. De esta forma, la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de San Isidro revocó el rechazo de una demanda y ordenó indemnizarla fijando un monto de 5.750 dólares, equivalente al 50% del precio abonado por el alquiler, más los intereses.
Para su decisión sostuvieron que la visita previa no demostraba que la inquilina supiera que las obras continuarían durante la mayor parte de la estadía y que, según declaraciones testimoniales, en ese entonces se le aseguraron que las reparaciones estarían terminadas para el comienzo del contrato o poco después.
La Cámara de Apelación también entendió que la continuación del alquiler no equivalía a una renuncia al reclamo. Explicó que una persona puede decidir mantener un contrato vigente y, al mismo tiempo, exigir una reparación económica si recibe una prestación distinta o incompleta respecto de la que se había acordado.








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