Cerró una planta de Granja Tres Arroyos y peligran alrededor de mil puestos de trabajo
El personal denunció pagos en cuotas y con demoras. Algunos exempleados aseguraron que todavía no se abonaron los retiros voluntarios aceptados hasta la fecha.
Cientos de trabajadores en Concepción del Uruguay reaccionaron este miércoles al cierre repentino de la planta de Granja Tres Arroyos ubicada en esa localidad de la provincia de Entre Ríos. La novedad llega tras meses de demoras en el pago de salarios y otras instancias de destrato por parte de la empresa en el marco de la crisis económica.
Personal de Granja Tres Arroyos denunció que la planta de Concepción del Uruguay suspendió sus actividades "hasta nuevo aviso".
En un comunicado oficial la empresa sostuvo la versión de que la planta atraviesa una "delicada situación financiera" producto del cierre de mercados de exportación por la gripe aviar, la pérdida de competitividad y el deterioro económico del sector.
De hecho, Granja Tres Arroyos cerró uno de sus frigoríficos en 2025 y resolvió transferir alrededor de 300 trabajadores a su planta principal en Concepción del Uruguay, pero esa continuidad no incluyó la normalización de los pagos de salarios.
En la actualidad la compañía tiene alrededor de 5.000 empleados, amén de quienes aceptaron la instancia de retiro voluntario.
Desde la firma remarcaron que se debió ingresar en un proceso preventivo de crisis, implementar un programa de retiros voluntarios y afrontar sus obligaciones "de manera escalonada y en cuotas".
Ahora, la patronal aseguró que en los últimos meses se registraron en la planta "medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas", como paros, trabajo "a desgano" y un elevado nivel de ausentismo que afectó la previsibilidad operativa y generó dificultades en toda la cadena productiva.
Pero del lado del personal, las casi mil familias que dependen de la planta se refirieron al destrato normalizado desde 2025: "Nos pagan las quincenas en cuotas y cada vez peor. Empezaron en dos pagos, después tres, cinco y ahora ni siquiera cumplen", relató uno de los empleados al canal C5N.
En una charla con el cronista Sergio Cirigliano el trabajador de Granja Tres Arroyos explicó que lleva más de tres décadas en la empresa, mientras que otro compañero, con 22 años de antigüedad, señaló que la compañía "tiene el dinero para pagar, pero no quiere hacerlo".
Tras “agotar todas las instancias posibles de diálogo” y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad, la compañía resolvió avanzar con el cierre de la planta “a la espera de encontrar canales de entendimiento” para retomar la actividad.
Las demoras en el pago de salarios, la fragmentación de los mismos en cuotas y las denuncias de falta de cumplimiento de los acuerdos de retiro voluntario son algunas de las cuentas pendientes que la empresa tiene que resolver con la representación sindical en la sede de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos.
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