Consejos para conseguir un buen trabajo

Sociedad

*Una buena formación educativa no siempre es suficiente.
*Las cualidades personales como ser inquieto, comunicativo, emocionalmente estable y con disposición y empuje para generar buenos ambientes de trabajo son muy valoradas en la entrevista laboral.

El verano va promediando y una nueva marea de jóvenes se prepara para iniciar el periplo para buscar su lugar en el mercado laboral. Un reciente estudio local de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), analiza algunas claves sobre el perfil que buscan las empresas y que puede ser útil tener en cuenta a la hora de salir a buscar trabajo.

Una serie de entrevistas a psicólogos responsables de la selección de personal de distintas empresas, reveló la tendencia que prevalece en estos tiempos: Las personas inquietas, comunicativas, emocionalmente estables y con suficiente disposición y empuje para generar buenos ambientes laborales, corren con ciertas ventajas. Estas son características que -en definitiva- van a garantizar un buen desempeño grupal, optimizarán las relaciones interpersonales y ayudarán a la convivencia laboral.

Es frecuente que en una empresa se modifiquen espacios, surjan traslados, se implementen cambios de puestos o reemplazos por razones de organización. Para eso también hay que estar preparado y la capacidad de adaptación y la flexibilidad de un postulante ranquean muy bien a la hora de decidir su ingreso. Son rasgos de importancia porque muchos empleadores prefieren que sus trabajadores se instruyan en función de la cultura, imagen y objetivos de la firma.

Ser inquieto, counicativo, emocionalmente estable, tener capacidad de adaptación y demostrar predisposición para generar buenos ambientes laborales son capacidades muy tenidas en cuenta cuando se selecciona personal.   

Las situaciones imprevisibles requieren de una persona con capacidad de resolución de problemas y no que su falta de iniciativa pase a formar parte del problema.

Los que descuidan sus notas en el secundario o la universidad, tendrán mayores dificultades para la inserción. Según se desprende de este estudio, un buen promedio estudiantil tiene peso en la elección. Tampoco es recomendable dormirse en los laureles y conformarse con un título secundario o universitario. Un requisito muy valorado es poder demostrar ambición de conocimientos a través de una formación permanente mediante talleres o cursos de postgrado.

El conocimiento de idiomas -especialmente el inglés- y computación, se han transformado en herramientas irremplazables en toda buena capacitación y no pueden estar ausentes en ningún curriculum.

Otro descubrimiento interesante que aportaron los especialistas de la UNC, es la tendencia “caza talentos”. Se trata de una búsqueda orientada que suelen realizar las empresas relacionadas con el sector productivo e industrial. Identifican a un futuro egresado universitario y hacen un seguimiento de su promedio y desempeño académico con miras a un ofrecimiento laboral hacia el final de su carrera. Es una práctica que observaron, principalmente, entre los estudiantes de algunas ramas de las ingenierías.

Otros detalles nada menores son las calificaciones obtenidas durante la carrera, el conocimiento de idiomas y computación y la capacitación permanente.    

Por último, destacan que “entre las dificultades más sobresalientes a la hora de ingresar al universo laboral se ubican la ausencia de una formación práctica en los estudios de grado, la falta de especialización en un área determinada de la profesión, escasa experiencia laboral e inseguridad en relación al rol que deben cumplir.” Como se puede apreciar, las exigencias no son menores y los aspirantes no deberán dejar nada librado al azar.


  

Dejá tu comentario