Consejos para no pelearse con los compañeros de trabajo

Sociedad

* El estado de ánimo, las emociones y el temperamento de los trabajadores pueden, en general, tener efectos sobre los resultados laborales.
* Aseguran que los correos electrónicos pueden ser malinterpretados porque carecen de expresiones faciales, entonación y lenguaje corporal.

Télam
Por Télam

El estado de ánimo, las emociones y el temperamento de los trabajadores pueden, en general, tener efectos sobre los resultados laborales, los procesos de toma de decisiones, la creatividad, el trabajo en equipo, las negociaciones y el liderazgo. Por ello existen consejos para que los afectos influyan positivamente en los resultados.

Sigal Barsade, profesora de Gestión de Wharton, estudió las influencias del afecto en los ambientes laborales y afirmó que las emociones resultan verdaderos virus que viajan de persona a persona contaminando el lugar de trabajo.

Cuando los empleados acuden a su trabajo, también llevan consigo sus rasgos, estado de humor y  emociones, y sus experiencias y expresiones afectivas afectan a los demás. Esto se puede leer en el artículo “¿Por qué el afecto importa en las organizaciones?” que escribió junto a su colega Donald Gibson, de la Universidad de Fairfield.


 


La inteligencia emocional y los mails 


 


El concepto de inteligencia emocional en el lugar de trabajo se trata de una habilidad a través de la cual los empleados conceden a las emociones datos valiosos para resolver una situación.

Según Barsade, la gente positiva procesa los conflictos cognitivamente de manera más eficiente y más apropiada. “Si estás de mal humor, gran parte del esfuerzo realizado se desperdicia en tu estado de ánimo. Si estás de buen humor, estás más abierto a asimilar información y gestionarla de manera efectiva”, sostuvo.

Para la escritora, antes de acudir a una reunión de trabajo, los participantes pueden convencerse a sí mismos de que no van a sentirse molestos por las intervenciones de esa persona que siempre critica las ideas de los demás, o que no van a permitir que esa persona se convierta en el centro de atención de la reunión.

Los correos electrónicos y mensajes instantáneos pueden ser malinterpretados porque carecen de expresiones faciales, entonación y lenguaje corporal, lo cual ayuda a mostrar las emociones según escribió Barsade.

En su opinión, los lugares de trabajo deben encontrar un uso inteligente del correo electrónico y su consejo es que “si algo es lo suficientemente importante como para que el contexto emocional sea relevante, entonces, es preferible la comunicación directa evitando depender únicamente de los correos electrónicos”.

El artículo también mencionó el concepto de trabajo emocional para describir situaciones en las que los empleados disciplinan la demostración pública de sus emociones para cumplir con ciertas expectativas.

Uno de sus enfoques es la actuación superficial, en la que, por ejemplo, el agente que presta servicios de atención al cliente en una compañía aérea se obliga a sí mismo a sonreír y ser amable con los clientes que perdieron su equipaje.

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