Constitución, el día después

Sociedad

*La terminal amaneció con los rastros de una batalla campal: vidrios rotos y boleterías destrozadas, máquinas expendedoras de pasajes y teléfonos arrancados de su cómodo lugar, paredes marcadas por el fuego.
*Las reparaciones comenzaron bien temprano, mientras los usuarios del Roca iban y venían por el hall central de la estación.
*Esta mañana, los pasajeros viajaron gratis desde Plaza porque las boleterías y las máquinas estaban "fuera de servicio".
*Crónica de una jornada anunciada.

¿Viste cómo quedó esto?, pregunta una pasajera matutina del Roca, mientras, emponchada hasta la cabeza, observa la destrozada puerta de entrada al destacamento policial ubicado en el hall central de la estación Constitución. Nadie quiere perderse ni un sólo detalle; todos se detienen, comentan, señalan. Y claro, aún se quejan por un viaje que lejos está de ser satisfactorio. Después del descontrol de ayer, la terminal por la que pasan millones de personas por día amaneció lastimada, marcada por las consecuencias de un tren deficiente y por la impaciencia de usuarios agotados siempre por lo mismo: las demoras y la suspensión de los servicios.

Esta mañana, bien temprano, se distinguían decenas de cascos amarillos entre tantos pasajeros. Eran los encargados de limpiar, acomodar, reparar, y reponer todo aquello que anoche fue destruido: los vidrios de las boleterías, una gran cantidad de máquinas expendedoras de pasajes, más y más vidrios destrozados, teléfonos públicospuertas quemadas y astilladas, como la de la Policía Ferroviaria que ayer se transformó en el primer plano de todos los medios, culpa de una moto que ardía frente a la madera de entrada.

Los 16 detenidos por los destrozos fueron trasladados a los tribunales federales del barrio porteño de Retiro. Ahora deberán declarar ante la secretaría 12, del juzgado número seis, a cargo del juez Rodolfo Canicoba Corral.    

Las miradas de los usuarios se desviaban, hoy, alrededor de las 7.30, a todo aquello que esta mañana se convirtió en faltante dentro del hall principal de la histórica terminal. Las roturas se notan. Sin embargo, Sergio Taselli, accionista mayoritario de la empresa Trenes Metropolitano, aseguró que los daños materiales en la estación "no fueron graves" y manifestó descreer que los "desmanes mayores" los hayan ocasionado los pasajeros de la ex línea de ferrocarril Roca.

Durante las primeras horas de la mañana, y por ahora, el servicio de trenes de la línea Roca funcionaba normalmente. Pero como las boleterías y las máquinas fueron quemadas y arrancadas, hoy no se cobraban pasajes en la cabecera de Plaza. Al menos, el viaje matutino gratis sirvió para calmar los ánimos de furia de ayer.

Ya pasadas las 8.15, los 16 detenidos por los destrozos fueron trasladados a los tribunales federales del barrio porteño de Retiro. Ahora deberán declarar ante la secretaría 12, del juzgado número seis, a cargo del juez Rodolfo Canicoba Corral.

Por ahora, todo vuelve a la normalidad en la estación que une la zona Sur del Gran Buenos Aires con la Capital Federal. Al menos, así estará hasta que otro tren llegue tarde, se quede detenido a 700 metros de la terminal por desperfectos técnicos, o hasta que un parlante condenado a muerte lance el mensaje que desató la ira en la tarde de ayer: “El servicio queda suspendido”.

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