Crimen de Diego Fernández Lima en Coghlan: la fiscalía empezó a citar a declarar en la nueva causa
A fines de 2025 la Justicia porteña resolvió anular la investigación contra Cristian Graf y su familia por el asesinato de su excompañero de colegio.
La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires comenzó esta semana a citar a declarar a las personas involucradas en el misterio por el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente que desapareció en 1984 y cuyos restos aparecieron 41 años más tarde en la medianera de una casa en Coghlan.
Este jueves 26 de febrero se daría inicio a la nueva ronda de testimoniales ante el fiscal Martín López Perrando.
Aunque aún no hay una lista de sospechosos definida, el nombre de Cristian Graf volvió a estar en boca del fiscal porque en noviembre de 2025 la Sala IV de la Cámara Federal declaró que la causa vuelva a foja cero, por lo que se confirmó la nulidad de su sobreseimiento y puede volver a ser investigado.
Los jueces que resolvieron llevar la causa a foja cero sostuvieron que "sólo así podría iniciarse una investigación para esclarecer lo realmente ocurrido, asignando responsabilidad en los términos del artículo 45 a quienes hayan intervenido de una u otra manera en el evento que derivó en la muerte de Fernández Lima".
Graf, de 57 años, había sido compañero de colegio de Diego Fernández Lima durante sólo un ciclo lectivo, el tiempo suficiente para que entablarar una relación aunque fuese superficial.
Entonces, se juega con la posibilidad de una visita de la víctima a la casa de Coghlan donde aparecieron sus restos.
Diego Fernández Lima fue visto con vida por última vez el 26 de julio de 1984, a la edad de 16 años, cuando anunció que se iba a la casa de un amigo. Había salido de su casa en Belgrano vestido con el uniforme de colegio, el mismo cuyos restos fueron vitales para identificar sus huesos en 2025.
Ahora, López Perrando amplió su investigación para incluir a los padres de Cristian Graf, Federico Alberto Graf y Susana Elena Grassle, quienes ya en 1984 eran los propietarios de la casa sobre la avenida Congreso al 3700, en Coghlan, contra cuya medianera fueron enterrados los restos del adolescente.
Con los padres de Cristian Graf en la mira, el equipo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 61 pidió informes hasta a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para descubrir si el matrimonio había tenido contratos con el Estado.
Esa vía de investigación ya está seca: "El resultado fue conciso, no existió el vínculo, solo hubo una sociedad comercial entre ambos adultos, pero que se disolvió con el fallecimiento de Federico", explicaron desde el entorno de la familia en referencia al padre de Cristian Graf.
"Por el momento la investigación sigue entorno a la familia Graf", agregaron las fuentes citadas por la agencia NA, teniendo en cuenta que la dueña de casa, Susana Elena Grassle, tiene 87 años.
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