¿Cuál fue el día más feliz de tu vida?, esa complicada pregunta

Sociedad

Una Web recopila las historias más felices de la gente. Desde la redacción de te contamos cuáles fueron las nuestras. Decinos las tuyas.

La primera reacción en todos es la misma. La respuesta también. ¿Cómo se puede elegir el día más feliz? ¿Acaso no somos felices con frecuencia? ¿Por qué nos cuesta tanto decidir? Lo cierto es que cada uno guarda en su memoria aquel día que le dio una sensación imborrable. Por lo importante, lo puro, lo simple, o lo que sea, hay muchos días felices en la vida. Eso busca retratar Fabián Muggeri y su idea es un éxito.

Desde su página www.muchosdiasfelices.com, el diseñador gráfico invita a los lectores a contar cuáles fueron sus días felices. El proyecto se lanzó el 1ro de enero de 2011 con 70 historias que Fabián le pidió a amigos y famosos.

Recolectarlas, darles forma y publicarlas le llevó un trabajo de tres meses de producción. Pero los resultados dieron sus frutos: a menos de dos meses de publicado el sitio, se sumaron a la cruzada 450 personas y recibieron más de 15 mil visitas. 

“Apelo al ‘día feliz’, que no necesariamente tiene que ser el día más feliz de tu vida. Claro que si uno piensa en la felicidad salta el nacimiento de un hijo, el casamiento. Yo intento bucear por aquel recuerdo que puede ser tan simple como comer un helado o mojarte con la lluvia camino a tu casa. Tiene que ver con la sensación y no necesariamente con lo trascendental”, explicó Fabián a minutouno.com.

A la hora de elegir su relato preferido, el diseñador del Malba aseguró que “cada historia tiene su atractivo. Hace un rato subí un videito de un perro jugando con agua. Era muy simple, pero feliz. Los relatos van variando y cada uno tiene su tenor”, explicó y recordó, por ejemplo, el día de Olga y su vuelta a Rosario.

Aunque todavía es un poco apresurado pensar en el paso siguiente de esta iniciativa, Fabián sueña con poder plasmar en un libro todos los días felices recopilados. Además, ya se planea un encuentro cultural a fines de febrero para “conocerle las caras a las personas felices”. 

Al igual que en todo reportaje, la pregunta obvia llegó: ¿Cuál fue tu día más feliz? “La concreción de este proyecto, sin dudas. También las imágenes iniciales de la Web lo demuestran. Son todas fotos mías de momentos que me dieron algo. Hay una de mi perro, otra con mi pareja en la arena, una foto de la manito de la hija de un amigo. Cada una de esas imágenes muestran mis días felices”, sintetizó.

Y como la cruzada nos puso a prueba, en minutouno.com queremos compartir nuestros días más felices. ¿Cuál es el tuyo?

Ezequiel Franco - Editor
Para muchos el saber esperar genera un disfrute mayor cuando lo anhelado se convierte en realidad. Y en el caso de la comida, mucho mejor. Fueron 29 años de aguante para poder hacer un asado a la orilla del lago Steffen, en Bariloche. Ni la fiebre, ni los cascotes en el ripio, ni la lluvia lo impidieron. Provecho.

Natalia Marino - Redactora
El día más feliz de mi vida fue cuando pude armarle una guitarra a mi hijo para el proyecto de música del jardín. Lejos de caer en el típico tamborcito con parche de globo o las maracas con envases de yogurt rellenas de arroz, quise construirle a mi hijito su instrumento preferido y como nunca pero nunca fui habilidosa en las manualidades, me sentí súper contenta y orgullosa cuando vi su sonrisa en el momento que terminé la guitarra. Aunque creo que mi sonrisa fue más grande aún.

Manuela Fernández Mendy - Redactora
Es complicado poder establecer cuál fue el día más feliz de mi vida, así que en un intento por desdramatizar la propuesta voy a rescatar la primera vez que compré algo para mi casa propia. Después de años de planificar el abandono del nido, fue lindo confirmar la mudanza y coronarla con la compra del primer objeto más absurdo, caro y sin funcionalidad que encontré: una plancha de imanes de Evita.

Luciano Zampa - Director
Es una respuesta frívola. Pero para dejar de lado el comentario meloso (onda el día más feliz es cuando me casé) prefiero remarcar el objeto de mi colección que miro y me alegra los minutos. Una figura de Darth Vader de la marca Sideshow que mide 35 centímetros de altura, réplica con ropa de cuero y tela de algodón, con accesorios súper detallados. Viene hasta con distintos paños de algodón para limpiarla sin rayar parte alguna. Una figura cara cuando la compre. Y, para mi alegría, más cara aún hoy; un verdadero objeto de colección. ¿Por qué uno de los días más felices fue cuando la compré? Porque siempre fue uno de mis villanos preferidos y nunca pude tenerla por dos razones: valor y época (antes no se fabricaban objetos así, casi juguetes, con tantos detalles que un niño no podría apreciar). Cuando la compré, dolió pero fui feliz!

Fernanda Brovia - Redactora
Después de más de un mes de estar fuera de mi casa (viviendo en otro continente, con otra familia y en un invierno muy crudo), la escuela de intercambio inglesa donde estudiaba decidió llevarnos al “Eden Project”. Se trata de un invernadero gigante, pero realmente gigante, que conserva ejemplares de todas las plantas del mundo. El lugar está divido entre bioma tropical, mediterráneo y desierto.
Todavía puedo recordar ese momento de felicidad cuando entré al clima tropical y sentí el calor húmedo característico de nuestra ciudad. Fue como estar en casa, pero a varios miles de kilómetros de distancia.

Francisco Espector - Redactor
Mi día más feliz fue cuando salimos campeones con el club de rugby en el que juego. Fue un día en el que se vio recompensado todo el esfuerzo que uno hace para alcanzar los objetivos que se propone: todos los entrenamientos abajo de la lluvia, con frío, con calor, las lesiones, el cansancio y los golpes. La alegría y la satisfacción que se sienten cuando caes que lograste algo por lo que muchos pelean y no llegan. Más, cuando lo hacés con un grupo de amigos con los que se comparten un montón de cosas tanto adentro como afuera de la cancha.

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