De novios en cualquier lado, de casados sólo en la cama
- La rutina tiene solución. Sin embargo, para los matrimonios es más difícil poder innovar, contrariamente a las parejas de novios.
- La convivencia, los hijos y la pérdida del deseo son sólo algunas de las causas.
Los especialistas suelen recomendar variar el lugar de la casa como una forma de mantener el interés en el sexo cuando las parejas son duraderas. Sin embargo, las innovaciones parecen reservadas a los noviazgos recientes o a las historias pasajeras, y los matrimonios caen en el esquematismo de la cama. Siempre la cama.
Para Ezequiel (35) “hacerlo en otros lugares de la casa que no sea siempre la cama está bueno, me gusta ir cambiando. Como que tiene ese 'no sé que' que le agrega algo copado al acto sexual. Yo lo hago en cualquier lado, será porque hace poco estoy de novio”.
El caso de Carla (24) es diferente: “Tratamos de variar y de buscar cosas nuevas como para no quedarnos en la típica. Convivimos gran parte de la semana en su departamento pero nos vemos poco tiempo porque laburamos muchas horas así que cuando nos encontramos a la noche buscamos sorprendernos y pasarla bien”.
Sin embargo, para los matrimonios mantener la llama viva no es tan fácil “La mayoría de los matrimonios dedica poco tiempo al sexo. Por momentos la convivencia, los hijos, el laburo, hacen que dejes el tema de la intimidad 'para mañana'. Yo estuve 12 años casado y por ahí a veces nos dábamos cuenta que pasaban tres semanas y sólo habíamos tenido sexo a las apuradas”, confesó Luís (35), quien a su vez sostuvo que el volver a los tiempos de gloria costó un “esfuerzo consciente”.
Para la sexóloga Diana Resnicoff “olvidan que una relación de pareja hay que alimentarla permanentemente con el kamasutra o información. Tienen que proponer cosas, no olvidarse de la comunicación verbal y la no verbal ni de los sentidos".
Por su parte Silvia (45) es tajante: “Es casi imposible innovar en el matrimonio. Así me pasó a mí. Las preocupaciones de todos los días, la convivencia, conocer el lado oscuro del otro y otros condimentos hacen que sea difícil innovar. O mejor dicho, tener energía y ganas de ponerse a innovar. Te quedas con la dictadura de la cama y perdes el deseo por el otro”.
Deborah (31) recordó que en los comienzos de su relación cualquier momento y lugar era el propicio pero con el correr del tiempo dejó de ser así: “En ese entonces yo no subía a su cuarto porque lo compartía con su hermano y no daba entonces nuestros aliados eran el sillón y la mesa y de vez en cuando la cama si no había nadie. Si ese sillón hablara. No me subo a una mesa desde ese entonces”, declaró.
Para Resnicoff caen en la rutina y dejan de hacer las cosas que hacían cuando estaban de novios.
" El erotismo y la sensualidad sostienen la relación y cuando se casan pareciera que se olvidan y empiezan a ocuparse de otras cosas que parecen más importantes como los gastos y las responsabilidades. Pero no todo es la penetración el deseo es primordial”, explicó la especialista.
Todo demuestra que a muchos, el noviazgo los lleva de la cocina a la mesa, de ahí al sillón y así sucesivamente. Si de variar se trata los novios llevan las de ganar. Lo ideal sería que los matrimonios recuperen algo de lo que fueron de novios.
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