De película: Santiago del Estero se queda sin cine

Sociedad

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Por NA

La ciudad de Santiago del Estero se quedará sin cines debido a que la empresa que explotaba las cinco salas del único complejo de la capital provincial no renovará el contrato de locación.


 


Liliana Arca, gerente administrativa de Cineplex SA, la empresa que desde hacía diez años explotaba los cinco biógrafos que funcionaban en la capital de la provincia, confirmó que éstos dejarán de prestar sus servicios a partir del 31 de enero próximo.



Al día siguiente, comenzará el desmantelamiento de las instalaciones.  Desde la administración local de los cinematógrafos se informó que se levantarán las butacas, pantallas y proyectores para ser trasladados a Buenos Aires, donde tiene su sede central.



De esta manera, los santiagueños no podrán disfrutar de este arte en pantalla grande.  Al explicar las razones que llevaron a tomar esta decisión, Arca enfatizó: "Esto se produce a raíz del vencimiento del
contrato de locación y si bien la empresa Cineplex S.A estaba interesada en continuar con la rxplotación de las mismas, no fue posible hacerlo debido a que los dueños del predio han decidido
no renovar el contrato, dado que tienen otros proyectos comerciales a futuro en ese lugar".



No es la primera vez que los santiagueños se quedarán sin salas donde la magia del séptimo arte se torne envolvente a través de la variopinta galería de filmes que se proyecten. En los albores de la instalación del complejo cinematográfico de Cineplex en Santiago, paralelamente se habían instalado tres salas en un conocido hipermercado.



Corría el mes de octubre de 1997. Fue en esa época cuando el entonces exhibidor cinematográfico en el Hiper, Juan Alamo, había determinado la cesación de funciones de esos tres biógrafos debido a la poca rentabilidad obtenida desde que comenzaron a funcionar siete meses antes.



En un momento en que el séptimo arte había reaparecido con fuerza en Santiago, la gente de Cineplex SA había instalado cinco salas más en el Hiper a poco de la partida de las tres concesionadas a Juan Alamo.



Estas también duraron poco. La poca presencia de público había hecho que la linterna mágica se apagara nuevamente y que únicamente quedaran las del Disco, donde sí el público se volcaba
con asiduidad y masivamente.



Los estrenos simultáneos de películas taquilleras y la generación de una enorme cultura cinematográfica, habían hecho de este arte la opción válida para la agenda del fin de semana de los
santiagueños.



Las autoridades de Cineplex SA determinaron que las salas no van más en Santiago. Ahora resta saber que funcionará en el espacio que dejarán vacío cuando se cierren las puertas de los cines, aunque lógicamente mucho se especula al respeto.



Hay quienes afirman que se instalaría un nuevo complejo comercial, mientras que otros sostienen que podría venir otra empresa dedicada a la explotación de cines. Santiago del Estero contó con verdaderas catedrales cinematográficas, el Petit Palais y el Renzi son sólo ejemplos de ese tiempo de esplendor, y en el edificio donde funcionó el primero hoy se encuentra un complejo comercial.



En tanto, en el predio donde estuvo el Renzi hoy existe una playa de estacionamiento. Hubo otras salas, como el Santiago y el Centro, que después de dejar de funcionar se convirtieron en locales comerciales.



Se recuerda además aquellos momentos en que Santiago contó con los cines Splendid, Select, Autocine y Luxor, entre otros. Estuvo el del teatro 25 de Mayo, que en el 2005 que recuperado para la
proyección de películas argentinas.



Y, como opción para los cinéfilos, continúan su labor los cines clubes Méliés y La Moviola donde, si bien no se proyectan filme de alto impacto comercial, se puede disfrutar del cine-arte

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