Deportan de EEUU a una familia argentina que no tenía papeles, tras un confuso episodio policial

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* "Sé que debemos cumplir con la ley y sabía que esto (la deportación) podría suceder. Pero la manera en que los arrestaron fue degradante", dijo la mujer.

EFE
Por EFE
Una familia argentina sin documentos para residir en EE.UU. tendrá que abandonar el país tras un confuso incidente con la policía de Provo, en Utah, una situación que la madre calificó de "degradante".

"Sé que debemos cumplir con la ley y sabía que esto (la deportación) podría suceder. Pero la manera en que los arrestaron fue degradante. Me dejaron sola con mis otros hijos y sin nada. Sólo mi fe me sostiene", declaró Alejandra Pereyra.

Su esposo, Orlando, y su hijo, Brian, fueron detenidos el pasado viernes luego de un incidente en un restaurante de Provo.

Según las autoridades, alguien denunció que Brian, de 18 años, tenía un arma de fuego, por lo que un agente palpó el cuerpo del joven y luego revisó su vehículo, sin encontrar nada.

Después de eso, las versiones de lo sucedido difieren. Alejandra Pereyra sostiene que la policía siguió a Brian hasta el domicilio familiar y que los agentes pidieron ingresar a la vivienda en busca de la presunta arma y solicitaron que los Pereyra mostrasen sus documentos de inmigración.

Cuando Orlando Pereyra se negó a ambos pedidos, indicando que no había una orden judicial y que la policía no cumple con funciones migratorias, él y su hijo fueron detenidos, trasladados a la cárcel del condado de Utah, e inmediatamente transferidos a las autoridades federales de inmigración.

Por su parte, la policía indicó que los Pereyra se negaron a colaborar y desacataron una orden policial, por lo que el arresto fue justificado, como lo fue su transferencia a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), que, según Alejandra Pereyra, ya inició los procedimientos de deportación.

Para la madre de familia, que quedó a cargo de sus otros dos hijos menores, lo sucedido fue "acoso inmerecido". "Es injusto que ellos nos pidan que respetemos las leyes cuando ellos mismos no lo hacen", expresó.

Tony Yapias, presidente del Proyecto Latino de Utah, dijo que el caso de los Pereyra es un ejemplo de "racismo policial", debido a que, en su opinión, la policía fue más allá de lo que normalmente hubiese hecho, "sólo porque el sospechoso era un joven hispano".

Yapias apuntó que la detención de los Pereyra ocurrió pocos días después de que el fiscal general de Utah, Mark Shurtleff, y el director de la Oficina de Seguridad Pública estatal, Lance Davenport, afirmasen por separado que la policía del estado no iba a colaborar en el arresto de indocumentados sin antecedentes penales.

Sin embargo, sólo en Salt Lake City, durante los últimos dos meses la policía local detuvo a 150 inmigrantes que ya están en proceso de deportación, según Chris Burbank, jefe de policía de esa ciudad.

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