Desarrollaron el primer pie robótico y a propulsión que reduce la fatiga

Sociedad


  • El nuevo pie robótico reduce la fatiga, mejora el equilibrio, es la prótesis más cómoda del mercado y proporciona a los usuarios un modo de andar más fluido y definitivamente natural.
  • Esta nueva maravilla, que estará a la venta el año próximo, supera ampliamente el empuje de cualquier prótesis convencional.

Un equipo del MIT Media Lab desarrolló la prótesis de pie y tobillo más potente del mundo. Un verdadero dispositivo robótico que simula a la perfección el movimiento y complejas funciones del pie.

Es la primera prótesis con propulsión que impulsa al usuario mediante un motor eléctrico y resortes similares a tendones. Sus propiedades de diseño hacen posible que desarrolle un empuje tres veces mayor al de una prótesis convencional e, incluso, que adapte su rigidez según las características del terreno.

Un resorte unidireccional, configurado en paralelo con un activador de fuerza controlable mediante un sistema de elasticidad en serie, le otorga la capacidad para desarrollar un poder mecánico de tal magnitud sólo comparable a una caminata normal.

Las ventajas que ofrece, no sólo son del orden  físico sino también psicológico. Su uso reduce la fatiga, mejora el equilibrio, y proporciona a los usuarios la suficiente confortabilidad y naturalidad de movimientos hasta ahora nunca logrados. En estudios de evaluación del consumo de oxígeno, los investigadores determinaron que este nuevo diseño activo mejora la economía metabólica del amputado desde un 7 a un 20 por ciento con respecto a las prótesis convencionales pasivas.

En una demostración en el Providence Veterans Affairs Medical Center, un joven veterano de guerra que sufrió la amputación de su pierna izquierda por debajo de la rodilla, con su natural andar no dejó dudas sobre las cualidades de este prototipo. También se puede apreciar el optimismo de Hugh Herr, director del equipo de investigadores que desarrolló la prótesis y, además, víctima de una doble amputación de las propias extremidades inferiores.

Herr desarrolló el dispositivo en el Center for Restorative and Regenerative Medicine, una iniciativa de colaboración en investigación que incluye al  Providence VA Medical Center, la Brown University y el Massachusetts Institute of Technology. Según estiman, esta maravilla bio-electromecánica estará disponible comercialmente el próximo año

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