La comunidad juguetera está de fiesta. A tres décadas de su nacimiento vuelven al mercado los clásicos ladrillitos Rasti.
Sin dudas en el podio de los juegos infantiles, las piezas de colores verán nuevamente la luz gracias al emprendimiento del empresario Antonio Dimare que, junto a sus hijos, dirige la fábrica de juguetes que lleva su apellido.
El resurgimiento del producto no es casual ya que, entre la añoranza y la visión empresarial, debieron rastrear los moldes del producto originario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Tras tres generaciones sin Rasti descubrimos, luego de una intensa investigación de 5 años, que las matrices se encontraban en una fábrica de instrumentos musicales, en Blumenau, estado de Santa Catarina, Brasil, y hace dos años junto a mi padre y hermanos comenzamos la operación rescate. Estaban celosamente custodiadas en uno de los depósitos de la empresa Hering", explicó Daniel Dimare, uno de los hijos de Antonio y director de Marketing y Comunicación Institucional de la empresa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Rasti era fabricado en Argentina por la empresa Knittax de la familia Müller y el nombre surge de la palabra "rasten", que significa "afirmar, asentar". El juguete se fabricó aquí desde 1960 a 1975 y siguió vendiéndose hasta 1980.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario