Dólares totales: ¿en el rock argentino conviene más irse y volver que quedarse?
* El crítico Alfredo Rosso, el periodista Sergio Marchi y el productor Oscar Mediavilla compartieron con minutouno.com sus visiones del regreso de Soda Stereo.
Lo que sí se sabe es que lo recaudado se fraccionará en partes iguales y que podría llegar a rondar los 2 millones de dólares para cada uno de los músicos. Todos los pormenores, la postura de la banda y las de los organizadores (Pop Art y Tripe Producciones) quedaron expuestos, acordados y silenciados en la firma de contrato que se realizó en diciembre en las oficinas de la prestigiosa compañía de abogados Baker & McKenzie.
Aunque es prácticamente imposible conseguir cifras de recaudaciones en el ambiente del rock local, no es difícil imaginar que dos grupos exitosos en los últimos años, como Divididos y Los Ratones Paranoicos, hayan recaudado tamaña cifra, pese a que tocan en vivo y graban discos en forma permanente.
10 años ¿no es nada?
Consultado por minutouno.com sobre los motivos que habrían incentivado la vuelta del grupo el productor discográfico Oscar Mediavilla fue claro: “La oferta los hizo volver”. Es decir, que para el marido de Patricia Sosa, es innegable el beneficio económico. Igualmente descarta que haya sido una estrategia premeditada, es decir, “no se fueron para retornar”. Aunque es claro que eso les dio una mística, generó ansiedades e hizo que el público (y sus billeteras) los estén esperando.
“No se puede estimar el dinero que arreglaron, pero ellos no lo hacen exclusivamente por el dinero, los tres tenían un camino que marchaba bien y cancelaron proyectos personales para reunirse”.
Por su parte el periodista y critico de rock Sergio Marchi tiene una visión pesimista del retorno que se mezcla con su afecto personal por la banda. “Tengo muy buena onda con Gustavo, Zeta y Charly, los conozco desde hace más de 20 años pero este regreso no me provoca ninguna sensación positiva. Es tan obvio que el motivo es económico que no me entusiasma. Cuando en el rock prima este tipo de pactos por sobre lo espontáneo no me gusta”, se lamentó.
Ni jóvenes ni pordioseros
Desde su irrupción en los 80, Soda Stereo marcó su línea que marcaría un nuevo capítulo en la historia del rock argentino y que permite entender algunas de las críticas que deparó su retorno. “Fueron una renovación musical y estética, un cambio de paradigma y criticado por eso ya que sus letras impusieron temáticas –pusieron en sus temas palabras como diet o bíceps- muy distintas a las del rock setentista de aquel entonces”, comentó a minutouno.com el periodista, critico y docente Alfredo Rosso.
Así, lejos del murmullo que ataca la faceta mercantil de la vuelta y fiel a una visión muy particular de lo que ocurre en el campo rockero, Rosso denunció el prejuicio que existe en este ambiente con respecto a las ganancias de los músicos. “El rock nacional tiene mucho prejuicio con que sus músicos se vuelvan ricos cuando esto debería ser bárbaro y reconfortante. Hay una gran estupidez con esto, algo que yo considero un 'neandhertalismo'. Es bueno que ganen bien y que se fortalezcan. En Inglaterra nadie hubiera cuestionado esto de los Beatles”.
Un eterno regreso
Por su parte, Rosso cree que del reencuentro puede nacer una producción discográfica y hasta se animó a prever algo más: “No veo porque no podrían seguir juntos”. ¿Los motivos? “Los veo activos y muy creativos, además la presión y demanda es muy fuerte. Generan éxito, dinero y repercusión”. Así, para el docente el nuevo Soda es venturoso y es algo muy positivo para el rock nacional.
“De no haberse retirado la banda habría conservado el nivel de calidad y resistido el paso de los años, yo me imagino que de haber sucedido esto se los podría comparar con la vigencia que, a otra escala, tiene una banda como U2. El tiempo les vino bien más que nada porque son tipos muy creativos que priorizaron sus inquietudes individuales y no sacar un disco como chorizo cada seis meses”, concluyó Rosso, que no dudó en insisitir sobre su alegría por el regreso, al que consideró una excelente oportunidad para los chicos que sólo habían oído hablar de ellos pero que nunca los vieron en acción.
Por su lado, Marchi estimó que el break de 10 años “es una jugada con riesgo, hay que pensar que tuvieron un lucro cesante por mucho tiempo, aunque ninguno de los tres pierde con esto ni tampoco hay alguno que se salve, ninguno llega de última”.
Para Mediavilla “hay que aprovechar que están disponibles, vigentes, lúcidos y sanos, algo que en este medio no es poca cosa”. Sin embargo, desechó su continuidad en los escenarios. “No creo que les convenga quedarse juntos, sus proyectos personales marchan bien por sí solos”.
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