El asesino le dibujó un arabesco en el cuello

Sociedad

*Se trata de Solange Grabenheimer, que fue encontrada muerta en su departamento, en Vicente López.
*La única pista del asesino es un dibujo arabesco que hizo en el cuello de la víctima.
*La chica, de 21 años, es hija de un acaudalado comerciante de ese distrito.

El 10 de enero a las ocho de la mañana había empezado a lloviznar y Solange Grabenheimer, de 21 años, dormía. A esa hora su amiga Lucía, con quien alquilaba un departamento en Güemes al 2200, en Vicente López, salió a trabajar.

Fue la última en verla con vida. Unas horas más tarde, la amiga la encontró muerta. Estaba semidesnuda, tirada boca abajo al costado de su cama y sobre un charco de sangre. A Solange le habían cortado el cuello.

La joven -hija de un acaudalado comerciante- tenía cortes y puntazos hechos con un arma blanca. Por lo menos, cuatro eran más profundas y estaban rodeadas por líneas similares a las que se hacen en los tatuajes.

A más de 20 días del crimen, no hay ni detenidos ni sospechosos pero los investigadores creen que en esos "dibujos" está la clave para llegar al autor del crimen.

Solange iba a la universidad y trabajaba con su papá (quien estaba de vacaciones al momento del crimen) en un comercio donde colocan vidrios polarizados en la calle Warnes, en el barrio de Villa Crespo. La joven era la segunda hija de su primer matrimonio.

Hacía dos años que la víctima se había mudado a Florida, en Vicente López, con su amiga Lucía. Entre las dos alquilaban un departamento reciclado, ubicado en una planta alta y con balcón a la calle.

Esta última fue quien la encontró al costado de la cama, boca abajo, con la mano en la almohada (como si la hubiesen arrastrado) y envuelta en sangre. Solange tenía una remera y la bombacha puesta. Los peritos que la vieron desde el primer momento, dijeron que no fue violada.

En la casa no faltaba nada. Incluso la joven tenía un reloj Cartier en su mano derecha que seguía funcionando y marcando la hora cuando la descubrieron muerta. Tampoco había en su cuerpo signos de lucha o defensa: tenía dos piercing metálicos, uno en la nariz y otro en el ombligo. Las extensiones de sus pelos tampoco se desprendieron.

Según los médicos legistas que vieron el cuerpo, Solange murió alrededor de las 9 de la mañana. Y creen que quien entró allí tiene que ser una persona conocida de la víctima porque ninguna puerta o ventana fue forzada y ningún vecino sintió o vio nada extraño.

Los investigadores hablan desde una venganza en contra de su padre hasta de un crimen pasional. El abogado de la familia de la víctima, Juan Carlos García Dietze, se vuelca por esta última hipótesis y asegura que el asesino es del círculo íntimo.

Lo que aseguran los investigadores es que por sus características, el crimen se cometió con "saña" y no creen que lo haya ejecutado un asesino profesional. "El hombre que corta el cuello, degüella profundamente. Acá el asesino hizo una especie de dibujo, similar a un tatuaje. Los cortes están como hechos con dos intensidades distintas. Hay cuatro agujeros profundos y el resto son líneas", dijeron fuentes policiales citadas por el diario Clarín.

La lesión letal fue un puntazo que le atravesó la tráquea y le perforó uno de sus pulmones. Así fue que la joven murió ahogada con su propia sangre.

De lo que no tienen dudas los investigadores es que el asesino usó un arma blanca para matar a Solange. Y cuatro son las opciones que barajan: un cúter, un destornillador, una aguja de acero o un punzón.



Fuentes judiciales aseguran que los trazos del dibujo son una pista decisiva y que en los rastros levantados en la escena del crimen puede estar la línea que conduzca al asesino.

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