El Beatbox es una técnica que demuestra que con la boca se puede hacer algo más que hablar

Sociedad


  • Salen al escenario sin más que un micrófono y en segundos se escuchan miles de sonidos al mismo tiempo. Se les llama también “hombres parlante”, aunque la técnica tiene nombre oficial y reconocido.
  • Se denomina Beatbox, el arte de simular con la boca diferentes ritmos. Historia, nombres y el representante criollo de la técnica unipersonal. Todo, en esta nota.

No usan instrumentos convencionales y es imposible -sí, imposible- que dos personas reproduzcan el mismo sonido. Son jóvenes cuya religión parte del hip hop. Sólo con un micrófono y buen ritmo pueden mover a millones de personas. La boca, las cuerdas vocales y la caja toráxica funcionan como banda improvisada. Y cuando los sonidos se combinan, nace la técnica que cada año suma más adeptos: el Beatbox, el arte de simular con la boca diferentes ritmos.

Se dice que el Beatbox es el “quinto elemento” del hip-hop. Los cuatro restantes son el rap, el break Dance, el graffiti y el turntablism. Si pensaban que este método de hacer música con el propio cuerpo había nacido en los barrios más pobres de los Estados Unidos, pues no. Nació en México como método para no aburrirse.


El Beat box nació en México como una alternativa para luchar contra el aburrimiento.    

 


Los aztecas utilizaban estas imitaciones sonoras a modo de entretenimiento. En 1930 esta práctica llegó a Texas, Estados Unidos, a través de un negociante mexicano que comienza a imitar nuevos sonidos y a introducirlo como juego durante la creación de los primeros ferrocarriles. Hoy, la técnica del Beatbox no se detiene: festivales al mejor estilo American Idol recorren el mundo. Dos países, Francia y Estados Unidos, están a la cabeza.

A simple vista parece sencillo. Pero sin duda no lo es. La boca reproduce sonidos como scratches de platos, trompetas, cuerdas, secuencias, instrumentos musicales y efectos sonoros. De a uno por vez puede resultar una tarea menos complicada. Hacerlo juntos, como si fuera una verdadera banda sobre el escenario, podría llevar años de práctica.

Se considera a los Fat Boys como los pioneros en la práctica del Beatbox durante los ’80, y a Rahzel, conocido como “el padrino del ruido”, el líder de los ‘90 por ser el encargado del resurgir de esta práctica a nivel mundial.


 


Made in de acá

En la Argentina, el Beatbox tiene un representante y su nombre artístico es Mr Miguelius. El hombre de porte pequeño y trajes brillosos, suena como un parlante humano en medio de una fiesta rave.


Mr Miguelius es el representante argentino que le pone su voz a esta compleja técnica.    


Él dice que lo suyo es la música electrónica desenchufada. “Vengo del palo electrónico”, afirma para que quede claro. Porque más que hip hop, su mundo de sonidos parte, justamente, desde el dance. Trabajó para la cadena MTV, participó en los sonidos de Bad Boy Orange, Capri e Intima, todos referentes locales de la electrónica. También se incorporó a bandas como Karamelo Santo, Rey Gurú y Vetamadre. Y siempre con un único instrumento: la boca.

“Mi viejo tenía discos de jazz y yo a los 5 años ya intentaba sacar la batería haciendo ruidos con la boca”, cuenta Miguel Ángel, más conocido como Mr (Mister) Miguelius.

¿Cómo nace ese apodo? En 2000, el muchacho que hoy tiene 29 años trabajaba en una radio y operaba un programa de rock gótico. Y los conductores no tuvieron mejor idea que pasar su nombre al latín, de Miguel a Miguelius. Desde ese momento, todos lo llamaron así.

“Yo trabaja como operador de radio en FM La Tribu y me dijeron que en MTV estaban haciendo un casting con chicos con habilidades especiales. Quedé seleccionado y como siempre iba a eventos electrónicos, ahí fui conociendo grupos y músicos”, recuerda cuando habla sobre qué puede hacer una persona que de repente se da cuenta de que el Beat box es algo más que un simple y casero set de sonidos bocales.  “Ahora estoy trabajando con Halls en un concurso de Beatbox; ahí pueden participar aquellos que usen esta técnica”, invita.



 “Dos personas no pueden reproducir sonidos idénticos. Yo uso más la parte interna de la boca. Ellos, los que hacen Beat box del lado del hip hop, usan más los labios”, explica MIguelius. 
    



Complicada. Así puede definirse la tarea de hacer música con la boca. “Es muy difícil de explicar el tema de los sonidos… Cada persona puede realizarlos, pero cada una lo va a hacer de una forma muy personal”, sostiene, y agrega: “Dos personas no pueden reproducir sonidos idénticos. Yo uso más la parte interna de la boca. Ellos, los que hacen Beat box del lado del hip hop, usan más los labios”.

Entusiasmado, detallista y con ganas de explicar todo lo que sabe sobre el Beatbox, Mr. Miguelius sigue:En la Argentina se está desarrollando cada vez un poco más. Hasta hace un tiempo era muy difícil venderles lo que yo hacía hasta que me escuchaban…. Yo decía que no uso máquinas para hacer música y me miraban raro…”

Para demostrar que esto no es nuevo, aunque sí está en auge, Mr. Miguelius remarca dos discos: Uno es “A viva vocce”, del músico y actor italiano Andrea Prodan, hermano del fallecido cantante de Sumo, Luca; la placa fue hecha por completo con el sonido de las  cuerdas vocales. Lo mismo que el disco "Medulla" de la islandesa Bjork, también realizado íntegramente con voces humanas.

Punch, cranch, crish… ritmos y sonidos varios, cientos de personas enloquecidas culpa de un agraciado que mueve su boca como un ventrílocuo, pero que no habla, emite melodías con las cuerdas vocales y el punch, cranch, crish que no se detiene, vuelve a empezar una y otra vez. Eso se llama Beatbox.

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