El Cementerio de la Recoleta: un sitio histórico que necesitaba restauraciones

Sociedad

El Cementerio de la Recoleta, se sabe, es uno de los atractivos turísticos más relevantes y que mayor atracción ejerce en los turistas que a diario llegan a Buenos Aires. Quizás por ello, desde distintos ámbitos concentraron fuerzas en la recuperación de su espacio artístico arquitectónico.

El Gobierno porteño, a través de la subsecretaría de patrimonio, la dirección General de Cementerios, y la Asociación de Amigos del Cementerio de la Recoleta, contemplan la conservación y reparación de esculturas, sepulcros, bóvedas y túmulos que, por el paso del tiempo y la falta de cuidado, comenzaron a transitar una cuesta descendente que ahora quieren remontar.

En rigor, es la continuación y profundización de un plan integral aprobado en 2002 y confirmado a fines de 2007. Al día, el famoso cementerio recibe la visita de 2.000 personas que, de lunes a domingos, atracan a los guías con su hambre por la historia política y social argentina, tan presente en aquel campo santo.    

"La restauración monumental ha llegado a un centenar de obras, y contamos con un grupo de restauradores altamente calificados, que trabajan con amor y patriotismo", aseguró en diálogo con el diario La Nación Marta Salas, presidente de la Asociación de Amigos del Cementerio de la Recoleta.

"El esfuerzo tiene que ver con que consideramos que el cementerio de la Recoleta es el espacio histórico artístico más relevante de nuestro país y estamos orgullosos de mostrarlo a los miles de turistas que lo visitan", puntualizó Salas.

Algunos de las esculturas y bóvedas que gozarán este año de una restauración serán las de Adolfo Alsina, Nicolás Rodríguez Peña, Juan José Viamonte y Rufina Cambaceres. Mientras que ostentan su nuevo resplandor las de Carlos Pellegrini, Nicolás Avellaneda, y Bartolomé Mitre, entre otros.

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