El conmovedor mensaje de Hugo Lescano por el Día Mundial de la ELA: "El milagro somos nosotros"

Sociedad

En una fecha de concientización sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica, el analista y docente compartió una profunda reflexión sobre su experiencia.

Este 21 de junio se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una fecha que busca generar conciencia y visibilizar una enfermedad que modifica por completo la vida de quienes la atraviesan. En ese marco, Hugo Lescano compartió un extenso mensaje en el que habló de su recorrido, sus aprendizajes y la manera en la que decidió enfrentar este desafío.

“Hoy, 21 de junio, se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Lateral Amiotrófica. Es una fecha que en el calendario aparece como un recordatorio de visibilización, pero que para mí, y para tantos otros, representa el rediseño absoluto de nuestro día a día”, comenzó.

El analista explicó cómo es convivir con la enfermedad y la transformación que implica en cada jornada: “Quienes transitamos este camino sabemos que cada jornada exige una negociación milimétrica con el cuerpo, con el tiempo y con el entorno. No es un camino sencillo, y lo sé no solo por experiencia propia, sino por el enorme eco que recibo a diario”.

Además, contó que son muchas las personas que se acercan para compartir sus historias luego de recibir el diagnóstico. “Son muchísimas las personas que me escriben compartiendo su diagnóstico, muchas de las cuales se encuentran en un estado de profundo desconsuelo. Ante la incertidumbre y el peso de una realidad tan compleja, el dolor y la parálisis emocional son respuestas humanas inevitables”, expresó.

Una nueva manera de enfrentar la enfermedad

En su mensaje, Lescano dejó en claro cuál fue la postura que eligió desde el comienzo para atravesar la ELA y remarcó que no busca minimizar la situación ni quedarse atrapado en ella.

“Frente a este escenario, mi postura ha sido clara desde el primer momento: elijo no romantizar ni dramatizar. Romantizar la enfermedad sería restarle valor al esfuerzo titánico que requiere cada movimiento; dramatizarla sería entregarle el control de mi vida al diagnóstico. Prefiero mirarla de frente, entender la ELA como un desafío y, sobre todo, como un espacio de profundo aprendizaje”, sostuvo.

Desde su experiencia como analista, investigador y docente, aseguró que la enfermedad también le permitió encontrar nuevas formas de continuar con su trabajo. “Mi mente no se detiene; al contrario, se agudiza. Esta realidad me ha dado la oportunidad invaluable de reformatear mi trabajo”, afirmó.

En ese sentido, destacó el rol de las herramientas digitales en su vida cotidiana: “Apoyado en las nuevas tecnologías, he descubierto que las herramientas digitales no solo cubren baches funcionales, sino que expanden nuestras capacidades de comunicación y creación a niveles insospechados”.

Y agregó: “No nos define lo que el cuerpo deja de hacer, sino lo que nuestra mente y la tecnología aliada nos permiten proyectar”.

A partir de esta mirada nació “Código Milagro”, un proyecto que busca acompañar a personas que atraviesan momentos difíciles. Lescano explicó que se trata de “un ciclo inmersivo de cuatro capítulos en audio —grabados con mi propia voz recuperada de manera profesional gracias a la tecnología— diseñados para encender el entusiasmo y dar herramientas a quienes atraviesan crisis profundas”.

También contó cuál es el propósito detrás de la iniciativa: “Todo lo recaudado será destinado a financiar los viajes y visitas personales que haré a otros pacientes. Quiero ir a verlos, llevarles contención, un abrazo real e intercambiar cuerpo a cuerpo estrategias de superación”.

Finalmente, Lescano dejó una reflexión sobre la forma en la que decidió vivir este proceso: “No voy a sentarme a esperar milagros, prefiero producirlos diariamente”.

Y cerró con el mensaje que resume su lucha y la de tantas personas que atraviesan la enfermedad: “El milagro no es un evento mágico que cae del cielo; es la suma de micro-decisiones cotidianas, es la voluntad de seguir enseñando, de seguir investigando y de tenderle una mano a quien hoy siente que no puede más. Porque al final del día, la mayor certeza que podemos construir en este Día de la ELA es que no estamos esperando que el milagro ocurra afuera. El milagro somos nosotros”.

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