*El lugar, que se incendió en la madrugada y provocó la muerte de una mujer de 96 años, estaba habilitado para 14 personas pero alojaba a 29. *Además, no contaba con una habilitación definitiva.
El geriátrico que esta madrugada se incendió en Avellaneda no contaba con la habilitación definitiva y tenía permiso para alojar un máximo de 14 ancianos, en lugar de los 29 que vivían allí, informaron fuentes del Ministerio de Salud provincial.
Su dueña, Miriam Licata, había iniciado un expediente en el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires en 2004 pero sólo tenía un permiso parcial que, como quedó demostrado hoy tras el incendio, no era respetado en su totalidad.
"El geriátrico no era clandestino. Tenía un expediente que lo habilitaba para desarrollar la actividad pero con 14 ancianos, no con 29, que fue el total evacuados que registraron los medios", dijo a Télam Alberto Costa, subsecretario de Control y Fiscalización Sanitaria.
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Tras el incendio de la casa de la calle Carabelas casi esquina Lacarra, en la localidad de Gerli, partido de Avellaneda, murió una anciana de 96 años y los demás heridos y lesinados, dos de ellos de gravedad, eran asistidos en los hospitales locales.
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Por su parte, fuentes comunales confirmaron que el expediente con la solicitud para ejercer en ese lugar la actividad comercial fue abierto a fines del año pasado por una persona de nombre Miriam Licata, que aún no tiene el permiso definitivo del Ministerio de Salud provincial.
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"Hay geriátricos clandestinos y este no es el caso. Este lugar iba cumpliendo en forma progresiva con los requisitos como refacciones y otras mejoras exigidas por la Secreatría de Control y Fiscalización", dijo Costa.
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