El prestamista asesinado en San Miguel y la sospechosa relación entre Aldo Rico y Daniel Bellini
*A los asesinos de Mauricio méndez no les alcanzaron dos balas para matarlo: fueron ocho tiros en total que dejaron un mensaje.
*¿Qué historias se ocultan detrás de este crimen?
Un prestamista (usurero, en el argot de ese tipo de negocios), ocho balazos en el cuerpo, una caja fuerte abierta y vacía y ningún indicio de los criminales hacen lugar para diagnosticar lo obvio: una deuda que es mas fácil liquidar con sangre que con dinero. Punto. La deducción obvia sería políticamente correcta a no ser que aparezcan sobre la mesa de los investigadores nuevas curiosidades en danza. Entonces la obviedad se bifurca hacia zonas borrascosas y la libre interpretación del homicidio, hasta que no se demuestre lo contrario, queda en pie.
Si a esto le sumamos que el muerto en San Miguel el domingo 20 de julio (el Día del Amigo... ¿casualidad o mensaje velado..?), Mauricio Méndez, era amigo y socio de gente muy pesada de su zona... de los pesos pesados sin grupo, entonces el cóctel homicida se presume insalubre de verdad.
1) Mauricio Méndez era un personaje muy conocido en los dos mundillos de San Miguel, el legal y el otro. Amigo de los “carapintadas” de Aldo Rico desde que fue Intendente del Municipio, amigo de los políticos locales, amigo de las brigadas policiales de la zona, amigo de los que están del otro lado del mostrador de la Policía, amigo de los dueños de la noche y sus “proveedores” y –como se jactaba el propio muerto-, también amigo de los “reyes de la noche” de otros pagos, como el dueño de Pinar de Rocha Daniel Bellini. Podría deducirse que con tantos amigos el casillero de los enemigos estaba vacante, pero la realidad muestra lo contrario.
2) El prestamista fue asesinado en su oficina, a la cual tenía acceso muy poca gente, según lo confesado a este portal por gente asustada de la zona. Quienes conocían sus movimientos, aseguran que Mauricio Méndez solía atender sus asuntos de dinero en el maxiservicio de una estación de servicio ubicada a pocas cuadras de la escena del crimen. “En el bar de la Esso tenía su oficina real, solo un puñado de personas ingresaba a su despacho real en la calle Perón donde fue asesinado”, le dijo una fuente confiable a minutouno.com. Si Méndez guardaba tanto celo de su oficina, es imaginable que quienes fueron con él la mañana trágica del 20 de julio debían ser mucho más que simples amigos o clientes.
3) Mauricio Méndez tenía otros negocios al margen de prestar dinero. Un ex funcionario del Area de Defensa Civil durante el mandato de Aldo Rico, y actual Concejal a quien se lo conoce como “Palito”, es señalado en el ámbito político de la zona como socio de Méndez en ciertas actividades inmobiliarias. “Palito” (ex sargento primero del Ejército) integró los primeros comandos “carapintadas” que se levantaron a las órdenes de Aldo Rico en Campo de Mayo, pero con el tiempo fueron distanciándose. “El Ñato (Rico) no hablaba loas de “Palito”, le reprochaba juntarse con gente que no andaba por derecha...”, fue lo que se escuchó decir horas atrás en el núcleo afín al ex Combatiente de Malvinas.
Hasta allí solamente un puñado de informaciones que más que aclarar oscurecen el panorama del brutal homicidio. Pero hay más detalles. Hace poco, hubo una avalancha de amenazas en el partido de San Martín contra jueces, fiscales y hasta sufrió las embestidas anónimas un capitán de la bonaerense amigo de Mauricio Méndez. El prestamista asesinado se interesó entonces por el tenor de esas amenazas anónimas y seriales e hizo preguntas varias vaya a saber por qué motivo.
Al parecer, la justicia investigaba una banda de reducidores de autos lujosos que enviaban las unidades hacia Paraguay, y en cierta instancia de la pesquisa un aparato muy fuerte del crimen organizado le advirtió a la justicia que no hundieran el bisturí hasta el fondo.
En nuestra próxima entrega, algunos detalles históricos que ahora salen a luz a raíz del crimen del prestamista de San Miguel.
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