El secretario personal de Maradona declaró en el juicio que "Diego estaba en caída libre"
Maximiliano Pomargo fue uno de los testigos de la audiencia de este jueves ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro.
El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este jueves una nueva jornada clave con la declaración de Maximiliano Pomargo, el secretario que acompañó al Diez durante sus últimos años y uno de los testigos más esperados del debate oral.
La declaración de Pomargo era una de las más esperadas del debate ya que fue una de las personas más cercanas a Maradona en sus últimos años y parte principal del entorno. Su testimonio fue seguido con mucha atención por Gianinna y Jana Maradona, y por Verónica Ojeda.
El testigo se presentó como "secretario o asistente" del ex futbolista. Dijo que su relación no era de amistad, pero si de mucha confianza y que consistía "depende de las necesidades de Diego que iban desde hablar con el presidente de la FIFA para conseguir unas entradas hasta comprarle un par de zapatillas".
Consultado sobre el estado de salud del exfutbolista en octubre de 2020, un mes antes de su fallecimiento, contestó que "Diego estaba en caída libre" y que se lo advirtió al médico de cabecera, Leopoldo Luque.
"Estaba tomando mucho. No había manera. En ese mes se barajó la idea de que si había que internarlo por la fuerza se hacía, se hablaba de eso", declaró Pomargo.
Al ser consultado sobre el tratamiento domiciliario al que Maradona fue sometido del 11 al 25 de noviembre de 2020, día de su muerte, el testigo incurrió en contradicciones.
Primero desconoció haber tenido injerencia en esa decisión -que la Fiscalía considera crucial en el desenlace del ídolo- y, después de que su testimonio fuera contrastado con mensajes que indicaban lo contrario, dijo que Maradona no quería ser ingresado en una clínica y que él "nunca hubiera hecho nada en contra de la voluntad de Diego".
Pomargo aseguró desconocer que Maradona tuviera antecedentes cardíacos, pero ante la insistencia de la Fiscalía, reconoció que sabía de los episodios de salud que habían sido de público conocimiento previo a su ingreso al equipo, pero que no creía en las publicaciones de la prensa.
Luego, relató que en agosto de ese año estudios médicos habían arrojado problemas en el hígado del ídolo y agregó: "Yo le dije a Luque que lo asustara con eso para que dejara de tomar".
"¿Usted considera que solo por la adicción al alcohol la salid era frágil?", preguntó el presidente del tribunal, Alberto Gaig, a lo que Pomargo respondió que siempre la conversación en torno a la salud del astro giró sobre ese aspecto.
El testigo contó que durante los últimos días de vida de Maradona advirtió a Luque y a la psiquiatra Agustina Cosachov, también acusada en el juicio, que lo veía muy hinchado y deprimido.
"Cuando yo aviso lo de la hinchazón, Luque me dice que es porque Diego pasaba mucho tiempo acostado", añadió.
Pomargo es uno de numerosos allegados de Maradona, incluidas sus hijas, que días antes del deceso advirtieron sobre una llamativa hinchazón.
Maradona murió a causa de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada, según indicó la autopsia.
Además de Luque y Cosachov, son juzgados en este proceso la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el psicólogo Carlos Díaz, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.
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