'Ella es el jefe', dicen de la viuda de Forza mientras se corren los rumores de un gran perejilazo
*Dicen que la gran planificadora de los negocios de Forza era su mujer, y el hombre cumplía el papel de ejecutor de las millonarias operaciones.
“She´s the Boss"... Ella es el Jefe titulaba Mick Jagger una de sus grandes incursiones solistas y el mismo concepto de jefatura marital y de negocios parecía ser el que primaba en la relación entre el extinto Sebastián Forza y su mujer Solange.
Los psicólogos forenses y peritos criminalísticos –aún quienes no tienen que ver directamente con la causa- no dejan de asombrase por las actitudes y declaraciones de la viuda, propias de alguien muy fuerte en lo suyo y que sabe manejarse con sagacidad frente a la opinión pública. Hoy dice que abandona el país por seguridad (como si quedara geografía de escape en el mundo frente al poder de las mafias), al rato se refuta a sí misma y declara que está dispuesta a resucitar el negocio de los medicamentos que forjó junto a su marido..., y así todas sus afirmaciones, siempre convencida y convenciendo a sus interlocutores de turno.
Pero los indicios de quienes conocieron a la pareja van mas allá de relatar la fuerte personalidad de Solange Bellone. Dicen que en realidad la gran planificadora de los negocios de Forza era justamente su mujer, y el hombre cumplía el papel de ejecutor de las millonarias operaciones comerciales que de la nada los llevaron a la gloria, y de ahí a un zanjón en General Rodríguez.
Si los límites de la legalidad los traspasaron ambos o Forza solo, es algo que debería (en potencial, como hay que hablar en estos casos) determinar la Justicia.
Solange Bellone sabe más de lo que dice –al igual que todos los implicados en la investigación- por haber sido productora directa de los negocios que después operaba Sebastián Forza. Y quizás si había secretos en la pareja, la viuda guardó más de los que se llevó a la tumba su marido.
Sigmund Freud señalaba que el uso inconsciente de algunas palabras explica ciertas perturbaciones en las personas, y algo de ello parece ocurrirle a Solange Bellone en sus cambiantes estados de ánimo –justificables también por el shock emocional de tener que referirse al crimen de su marido- cada vez que hace declaraciones. La mujer da muestras de pulsiones de alteración, pero nunca de debilidad.
Las versiones a su alrededor sostienen que cuando Sebastián Forza se asustó frente a las amenazas, Solange se mantuvo firme, algo propio de una personalidad bien arraigada en sí misma. Y también conceptualmente tiene su lectura: los Generales no tienen miedo, los soldados sí, pero obedecen.
Mas allá del incidente que podríamos titular “Ella es el Jefe”, las fuertes versiones de las últimas horas señalan que la Justicia de Campana le estaría por caer a un grupo de ex oficiales de la Policía Bonaerense que estuvieron reuniéndose en la zona Oeste.
Un Comisario de alto rango consultado por minutouno.com fue taxativo al afirmar que en la fuerza se teme un gran perejilazo. Los investigadores y el Estado tienen que dar una respuesta pública inmediata pues el tema del triple crimen y la convicción que los carteles más peligrosos del narcotráfico hayan hecho pie en la Argentina les juega en contra al poder político si no reaccionan a tiempo.
Se dice que hay un policía comprometido en una escucha telefónica, que en la zona Oeste del Gran Buenos Aires hubo varias reuniones de personal alejado de la fuerza (mencionan a Juan José Ribelli, aquel comisario imputado por la voladura de la AMIA que fuera sobreseído definitivamente, como organizador de algunas reuniones) y hasta se menciona a un personaje conocido como “La Viky”, un policía a quien el poder político provincial no mira con demasiado cariño, y muchos de sus compañeros tampoco.
Si alguno de todos los sospechados estuvo en la geografía cercana a General Rodríguez cuando los tres empresarios fueron asesinados, eso no los hace a simple vista imputables del homicidio.
La pista de los militares paraguayos que podrían haber sido contratados para matar a los tres jóvenes también suena fuerte aunque para algunos son delirios de la Justicia que no puede echar mano a los verdaderos responsables.
Una Justicia tan acostumbrada a sacar perejiles de la galera para tapar homicidios irresolutos, hasta puede ser desconfiada si alguna vez acierta con los verdaderos autores materiales e intelectuales de la masacre de General Rodríguez.
Te puede interesar
Las Más Leídas






Dejá tu comentario