Embarazo psicológico: cuando la imaginación puede más que la angustia y la ansiedad

Sociedad


  • Algunas mujeres que no pueden alcanzar el deseo de ser madres, se inventan un embarazao psicológico, con los mismos síntomas que las que si lo están.

Silvia Mariel Hoyos Russo, la mujer que supuestamente había sido secuestrada estando embarazada, su esposo Gabriel Acuña, y una amiga de ambos, quedaron "detenidos e incomunicados", acusados del delito de "extorsión".  Sin embargo, una de las especulaciones de los investigadores arrojaron que la mujer podría haber sufrido un embarazo psicológico.

El embarazo psicológico es una preñez imaginaria y se puede presentar en mujeres que desean fervorosamente dar a luz. Estas mujeres presentan todos los síntomas subjetivos del embarazo, asociados con un considerable aumento del volumen abdominal, aumento del tamaño de los senos, aparición de secreción por los pezones y malestar general.


 


La angustia por no poder ser madres



“Tiene que ver con la gran ansiedad, desesperación y angustia que tiene la mujer ante la voluntad imperiosa de tener un bebe y la imposibilidad física de poder lograrlo. Hay una predisposición emocional porque no cualquiera que se vea impedida de dar a luz le empieza a crecer la panza”, expresó a minutouno.com la psicóloga Adriana Serebrenik.

Para su colega Hilda Catz, el deseo de embarazo es prácticamente intrínseco a todas las mujeres, excepto las que tuvieron experiencias desagradables y sostuvo que el embarazo psicológico en las personas que tienen cierto nivel de educación es extraño que se mantenga por mucho tiempo, a lo sumo uno o dos meses. “No es una enfermedad, es una estado transitorio de un deseo muy fuerte que no puede ser concretado”, dijo.

Para Serebrenik, estas mujeres que tienen un embarazo psicológico poseen “una frondosa imaginación y una fascinante sugestión” y explicó que la pareja, si es que la tiene, y el resto de la familia pueden acompañar esta imaginación o tener un criterio realista de la situación.

“La sugerencia es que la familia pueda acompañar con criterio de realidad, desenmascarando esta situación tan deseada y por ahora no consolidada”, puntualizó Serebrenik, autora de "Ahora o nunca”, un libro de autoayuda dedicado a diferentes etapas en la vida de la mujer.

Sin embargo, y pese a que en algún momento pueden tener respuestas hormonales por parte del organismo, llega un momento en que el cuerpo no puede acompañar la situación  y  generalmente estas mujeres entran en una profunda depresión.

“Esa depresión suele ser normal ante un hecho de esa naturaleza. Si es aislado está dentro de la psicología femenina dentro del desequilibrio hormonal de todos los meses”, indicó Catz.  “Pero si se da a repetición y pasa a ser el leimotiv hay que tratarlo con un especialista”, recomendó.

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