Escándalo en Cholila: denuncian que falsos voluntarios vendían las donaciones para los incendios
El intendente Silvio Boudargham presentó una denuncia penal al descubrir que se comercializaban elementos donados para las familias damnificadas.
Un escándalo golpea a la localidad de Cholila, en la provincia de Chubut, donde se descubrió que un grupo de personas se hacía pasar por voluntarios para vender los elementos donados que estaban destinados a las familias afectadas por los recientes incendios forestales.
La denuncia penal fue presentada por el intendente de Cholila, Silvio Boudargham, en la comisaría local. El mandatario alertó ante la policía que un grupo de personas "traían donaciones desde la localidad de Bariloche y, en lugar de entregarlas a los vecinos, las vendían para su propio beneficio", según detallaron medios locales.
Los acusados fueron identificados como "M.R." y "J.C.", señalados como los receptores de los alimentos que eran enviados desde Bariloche con el fin de ayudar a las familias que se vieron afectadas por los incendios forestales que arrasaron el área durante las últimas semanas.
Luego de una ardua y veloz investigación, la policía de Cholila logró identificar a las personas que formaban parte de la operación fraudulenta e interceptó un camión que transportaba 60 tanques de agua de 1.200 litros. Al entrevistar al chofer del vehículo, el hombre admitió ante las autoridades que había "5 o 6 tanques” para donar, mientras que el resto se ofrecía a la venta a precios que oscilaban entre $110.000 y $150.000. La justificación fue que "no se había recaudado suficiente dinero".
Tras la denuncia iniciada por Boudargham y las actuaciones de la policía, la causa fue derivada a la Fiscalía de la Comarca Andina. Por el hecho, hasta el momento, ninguna persona fue detenida, aunque aseguran que la investigación continúa para dar con más responsables y determinar qué ocurrió con el resto de las donaciones que estaban destinadas a los vecinos de Cholila.
Incendios sin tregua en Chubut: más de 50 mil hectáreas arrasadas
La provincia de Chubut atraviesa una de las emergencias ambientales más complejas de los últimos tiempos. El incendio forestal de gran magnitud ya consumió unas 50 mil hectáreas y continúa activo en áreas de vegetación cerrada y terreno prácticamente inaccesible, especialmente en sectores cercanos a la ruta 51, que estuvo a punto de ser clausurada por el avance de las llamas.
El combate contra el fuego se desarrolla en condiciones extremas. Más de 500 brigadistas trabajan en la zona, muchos de ellos avanzando a pie entre la maleza, utilizando motosierras y herramientas manuales para abrir paso. Los móviles de emergencia solo pueden circular por senderos muy angostos, mientras que el abastecimiento de agua se realiza desde lagos cercanos y se descarga sobre los focos ígneos mediante helicópteros.
En las últimas horas, la situación se volvió aún más crítica debido a la combinación de fuertes vientos y altas temperaturas, que reactivaron sectores que estaban parcialmente controlados. Esto obligó a reforzar el operativo para evitar que el fuego alcance zonas habitadas.
El contexto climático tampoco acompaña. Chubut atraviesa el año más seco de la última década, con una marcada escasez de agua. Especialistas advierten que la falta de lluvias y las temperaturas extremas podrían repetirse en los próximos veranos, incrementando el riesgo de incendios forestales de gran escala.
Ante la falta de recursos hídricos, muchos vecinos debieron aprender a manejar bombas de agua para abastecerse y proteger sus viviendas. El temor a que el fuego avance hacia Esquel y otras localidades densamente pobladas mantiene en vilo a toda la región.











Dejá tu comentario