Final feliz: así fue la liberación de dos cachorros de aguará guazú en Corrientes
Los hermanos Kuarahy y Jasy, quienes habían quedado huérfanos, volvieron a los Esteros del Iberá tras nueve meses de intensos cuidados.
Los dos animales fueron reinsertados con éxito en los Esteros del Iberá, Corrientes
Después de más de nueve meses de rehabilitación e intensos cuidados, los hermanos Kuarahy y Jasy, dos cachorros de aguará guazú que habían quedado huérfanos cuando apenas tenían 45 días de vida, regresaron a su hábitat en los Esteros del Iberá, provincia de Corrientes.
Cómo fue el rescate de los cachorros
La historia de los animales comenzó en circunstancias difíciles. Los cachorros, cuyos nombres en lengua guaraní significan Sol y Luna, fueron encontrados solos en los Esteros del Iberá, sin rastros de su madre. En ese momento pesaban apenas 1,2 kilogramos cada uno y necesitaban atención inmediata para sobrevivir.
Inicialmente fueron rescatados por la Fundación Rewilding Argentina y trasladados al Centro de Conservación Aguará, en Corrientes, donde permanecieron durante un mes bajo cuidados veterinarios. Una vez estabilizados, continuaron su recuperación en el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET), en Escobar, provincia de Buenos Aires, donde un equipo especializado se encargó de su crianza.
Así fue el proceso de crecimiento de los aguará guazú
Desde su llegada al CRET, Kuarahy y Jasy fueron sometidos a un protocolo muy particular. Los cachorros recibieron un chequeo veterinario completo y fueron trasladados a recintos acondicionados para evitar el contacto directo con seres humanos. El objetivo fue impedir que se acostumbraran a las personas, una condición fundamental para que pudieran regresar a la naturaleza con posibilidades de sobrevivir.
El hecho de que fueran hermanos también jugó un papel importante durante la rehabilitación, ya que la compañía mutua favoreció una adaptación más natural.
Con el paso de los meses, ambos ejemplares se desarrollaron de manera sostenida. Alcanzaron a pesar cerca de 20 kilos y crecieron unos 90 centímetros, sin presentar complicaciones de salud durante la rehabilitación.
"Lograr la crianza de dos aguará guazú huérfanos fue un gran desafío para la Fundación ya que eran muy pequeños cuando llegaron al CRET. Pero también es una gran satisfacción poder plasmar nuestra experiencia con esta especie y ver que podemos seguir aportando a su supervivencia", destacó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de la Fundación Temaikèn.
El regreso de los aguará guazú a su hábitat natural
Antes de autorizar la liberación, un equipo interdisciplinario evaluó cuidadosamente que Kuarahy y Jasy conservaran las conductas necesarias para desenvolverse en un ambiente silvestre. Los especialistas observaron cómo reaccionaban frente a distintos estímulos y comprobaron que ambos mantenían comportamientos compatibles con la supervivencia en la naturaleza.
Según explicó Delfino, el objetivo principal fue confirmar que los animales pudieran alimentarse, desplazarse y responder a los desafíos propios de su entorno sin depender de los humanos. En este caso, al tratarse de dos hermanos, también fue posible analizar la interacción entre ambos, un aspecto valioso para verificar su desarrollo social.
Finalmente, llegó el momento del regreso a Corrientes. Los dos aguará guazú fueron liberados el miércoles en un sector de los Esteros del Iberá elegido especialmente por ofrecer abundantes recursos naturales y suficiente espacio para que cada uno establezca su propio territorio.
Antes de recuperar la libertad, ambos fueron equipados con collares satelitales con tecnología GPS, que permitirán a los especialistas seguir sus desplazamientos, conocer cómo se adaptan al ambiente y monitorear su supervivencia durante los próximos meses.
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