Las maneras de mejorar el rendimiento escolar en los niños, según Harvard

Sociedad

Con el comienzo de un nuevo ciclo escolar, muchas familias buscan formas efectivas de mejorar el rendimiento académico de los niños. Si querés saber como hacerlo entra acá.

Aunque el proceso de aprendizaje puede parecer sencillo, hay estrategias específicas que pueden marcar una gran diferencia en el éxito educativo de un niño. Desde la importancia del descanso hasta el desarrollo de buenos hábitos de estudio, existen técnicas probadas que pueden ayudar a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial.

Uno de los factores más importantes en el rendimiento escolar es el hábito de estudio. Fomentar un enfoque constante y metódico desde una edad temprana no solo prepara a los niños para las exigencias académicas actuales, sino que también establece una base sólida para el aprendizaje futuro. Además, en un mundo cada vez más digital, encontrar el equilibrio entre las herramientas tecnológicas y las técnicas tradicionales puede ser clave para mantener la concentración y la retención de información.

Según un libro publicado por un experto de la Universidad de Harvard junto con dos psicólogos de la Universidad de Washington, existen ciertas prácticas que son especialmente efectivas para mejorar el rendimiento escolar en los niños.

Las recomendaciones de Harvard para mejorar el rendimiento en los niños

En "Make it Stick: the Science of Successful Learning", Peter C. Brown y los psicólogos Henry L. Roediger y Mark A. McDaniel comparten varios consejos para ayudar a los niños a mejorar su rendimiento escolar:

  • Priorizar el descanso: Dormir bien es fundamental para que el cerebro procese y almacene la información de manera efectiva. Un buen descanso asegura que los niños puedan concentrarse mejor y retener lo que aprenden.

  • Escribir a mano: En la era digital, la escritura a mano puede parecer obsoleta, pero los expertos de Harvard aseguran que esta práctica ayuda a los niños a retener mejor la información, ya que activa diferentes partes del cerebro en comparación con la escritura en dispositivos electrónicos.

  • Estudiar en voz alta: Repetir en voz alta lo que se está aprendiendo puede ser una herramienta poderosa para mejorar la memoria y la comprensión. Al combinar la lectura visual con la auditiva, los estudiantes refuerzan la información desde varios ángulos.

  • Alternar materias: Cambiar de tema durante las sesiones de estudio ayuda a evitar la saturación de información y promueve la memoria a largo plazo. Esto también mantiene el cerebro activo y comprometido con el aprendizaje.

  • Usar la mano no dominante: Un ejercicio interesante para mejorar la agilidad mental es utilizar la mano no dominante en actividades cotidianas. Esto no solo desafía al cerebro, sino que también fortalece las conexiones neuronales, lo que puede facilitar el aprendizaje.

Incorporar estas estrategias en la rutina diaria de estudio puede hacer una gran diferencia en el rendimiento escolar de los niños.

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