Hay que besarse más: tips para aprender
* El mal aliento, la barba y los labios tensos son los peores enemigos.
* minutouno.com consultó al "gurú del beso" que dicta talleres para darlos mejor.
En el arte de seducir, todos los conocimientos suman y nunca se sabe demasiado. Por eso, y pese a ser una de las actividades inaugurales de la sexualidad, besar es mucho más que encimar labio contra labio.
"Hay que tener mucha experiencia para besar como una principiante"
Zsa Zsa Gabor
“Enseño ejercicios para besarse por etapas, en su mayoría concurren parejas de más de 40 que buscan recuperar el placer en la relación”, cuenta López Peralta, que conduce el programa "Simplemente sexo", por Discovery Home and Health. Durante el taller, que dura 4 horas, el especialista da las claves para dar besos efectivos y agregarles condimentos como menta, chocolate y champagne. A tomar nota: “La clave es besarse por etapas, ir de lo suave a lo intenso”, explica.
Así, siguiendo las palabras del Kama Sutra se hace un “acercamiento” con besos en la frente y la mejilla; luego los famosos “secos” sobre la boca pero sin usar la lengua “para que trabaje la fantasía”. Mientras, en la sala suena múscia chill out y se eleva la temperatura. En ese momento llegan los más jugados, el llamado “beso succión” que incluye mordisqueos de labios hasta llegar al “combate de lenguas” donde el desenfreno se apodera de las bocas.
No besarás…
Woody Allen decía que que “besar es sucio, sólo si lo hacés bien”. Sin embargo –y suponiendo que “hacerlo bien” implica pasión y desenfreno- algunas mujeres prefieren abstenerse. “Detesto que me mojen toda la cara y que sean atropellados”, se queja Gisela Salega, que también se resiste a que “metan la lengua muy adentro y sin coordinación”.
¿Se pude remontar la situación? ¿O un beso mal dado es introducción y epílogo de algo que pudo llegar a mayores? “A mi no me interesa mejorarlos, no tienen vuelta”, opinó Salega. Sin embargo para Valeria Reta –que se autodefine remadora- se puede corregir a una boca inexperta.
“Yo creo que se pueden mejorar en el momento, se lo puede guiar o darle indicios para cambiarle la forma de besar. Se lo podés decir directamente o bien depegarte un poco y mirarlo, eso hace que te presten atención”.
“Hay que educar la boca del otro”, dice el sexólogo, y aconseja a las mujeres (que sufren el mal aliento o barba de sus besuqueros) a apoyar suavemente los dedos sobre la boca para frenar y mostrar como les gusta.
Beso a beso
La editorial Harlequín, que publica novelas románticas, relevó los gustos 4.000 besadores en 18 países del mundo y detectó que al 37% los excitan los labios al natural (sin brillitos o rouge) y carnosos.
Si de zonas se trata, el cuello se llevó el segundo lugar de las preferencias detrás de los labios, con el 44% de los votos. También develó que 6 de cada 10 mujeres estadounidenses rechazan los de lengua profunda “que no dejan respirar”. Para Reta “los licuadora” son detestables. Por su parte, Gonzalo Noya (26) admitió no disfrutarlos “cuando abren poco la boca y hacen pescadito con los labios”, aunque reveló cuál es su lugar secreto a la hora de recibir: “Me gustan en el agujerito que se forma entre el cuello y el esternón”.
"Yo tengo boca grande por eso para me gusta usar la lengua y jugar sobre los labios”, contó a minutouno.com Diego Montesano, y advirtió que su besómetro varía de acuerdo a quién tiene enfrente. Porque si besar es un arte, lienzo nuevo y a otra historia.
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