"No podemos aceptar que haya otro culto en nuestra Iglesia"
Christian Bouchacourt, un cura vinculado a los lefebvristas, justificó los incidentes en la Catedral. "Entiendo perfectamente la reacción", dijo.
El Superior General del Distrito América del Sur de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, Christian Bouchacourt reconoció su vínculo y justificó el accionar del grupo fundamentalista que irrumpió este martes en la Catedral Metropolitana mientras se celebraba una misa por el aniversario de "La noche de los cristales rotos", considerada el inicio de la persecución y exterminio de los judíos en el régimen nazi.
"Los conozco y entiendo perfectamente la reacción, porque estas ceremonias nos duelen a nosotros. No fue un deseo de hacer una rebelión, sino de manifestar nuestro amor a la Iglesia católica, que son hechas para el culto católico. Siempre se condenó la celebración de otro culto, no se celebra una misa en una sinagoga ni en una mezquita, los musulmanes no lo aceptan; de la misma forma, nosotros, que somos católicos, no podemos aceptar que haya otro culto en nuestra iglesia", afirmó Bouchacourt.
En este sentido, apuntó que "los papas siempre condenaron eso, que es una violación de una iglesia. Nosotros no estamos de acuerdo (con la ceremonia de anoche), la Iglesia en su código de derecho canónico dice que no se puede rezar con los que no son católicos".
De esta forma, el superior contradijo a Francisco. "Yo reconozco la autoridad del Papa, pero él no es infalible; en este caso, hace cosas que no podemos aceptar. Yo no tengo más autoridad que el Papa, pero me apoyo en lo que enseñaron todos los papas; tengo todas las encíclicas, que predicaron en contra de eso".
Además, Bouchacour aclaró cuál es la doctrina de su grupo: "Somos seguidores de Marcel Lefebvre, pero no somos lefebvristas, somos católicas y queremos guardar la tradición".
Finalmente, aclaró que no le molesta la presencia de judíos en la iglesia pero si la celebración de otro culto. "Si un judío quiere entrar y respeta el lugar, no hay problema; puede rezar de forma privada, si quiere. La Iglesia recibe a cualquier persona, pero el culto no nos pertenece: es de Dios".
"Cada persona puede asistir a una misa, pero debe respetar el culto católico. No es un rechazo para nadie, pero la realidad es que un rabino no va a aceptar una misa en una sinagoga. Si se lee la Biblia, queda claro que Dios siempre se enojó con las personas que no respetaron la liturgia que él había decidido", concluyó.
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